
BILBAO, 27 Ene. (EUROPA PRESS) – El lehendakari, Imanol Pradales, ha pedido «calma» a las familias de las 253 personas, la mayoría bebés, que fueron inoculadas con una vacuna hexavalente (difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B) pertenecientes a un lote cuya fecha de caducidad había expirado recientemente. Pradales ha enfatizado que «no hay ningún problema en términos de salud» para estas personas.
Esta solicitud de calma se produjo durante su comparecencia en Madrid, tras reunirse durante una hora y 15 minutos con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Según ha narrado el jefe del Ejecutivo vasco, el tema de las vacunas caducadas administradas en 12 Osakidetza (organizaciones sanitarias integradas) está «monitorizado y controlado perfectamente» en los casos que se han producido.
Revacunación de la población afectada
En este contexto, Pradales ha indicado que el Consejo Asesor de Vacunas en Euskadi ha planteado una revacunación de esta población y que se están implementando los medios necesarios para que se pueda llevar a cabo. Ha añadido que, según la Agencia Española del Medicamento, «quizás no fuera ni siquiera necesaria» la revacunación, puesto que «no hay ningún tipo de riesgo para la salud».
Todavía, el Departamento de Salud se encuentra trabajando en esta cuestión y Pradales ha adelantado que este miércoles el consejero de Salud, Alberto Martínez, proporcionará las explicaciones necesarias sobre el asunto.
