En un acto celebrado en Arroyo de la Encomienda (Valladolid), el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy presentó su libro ‘El arte de gobernar’, donde realizó una contundente advertencia: «El mayor peligro para la democracia son los populismos, tanto de extrema derecha como de izquierda». Durante su intervención, Rajoy también lanzó críticas veladas a su sucesor en el Ejecutivo nacional, señalando su incapacidad para alcanzar acuerdos en temas de importancia nacional.
El evento, organizado por el diario El Norte de Castilla, contó con la presencia del presidente del Partido Popular de Castilla y León y actual presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, así como de numerosos miembros del Ejecutivo y del partido. En una charla de casi una hora, Rajoy se adentró en el contenido de su libro, ofreciendo consejos que, según él, son aplicables en cualquier gobierno, tanto en España como en otros países, basados en su experiencia acumulada durante cuarenta años de trayectoria política.
«Me han dado media hora», comentó Rajoy, provocando risas en el público. A lo largo de su discurso, hizo un paralelismo entre los aspirantes a la presidencia de la Junta por el PP y el actual presidente, Pedro Sánchez, al abordar un decálogo sobre las características que debe tener un buen gobernante. «El señor Mañueco no sé si reúne las diez cualidades, pero al menos tiene ocho o nueve. En cambio, hay otro que tienen en mente que no reúne ni una de esas características», dijo, aludiendo claramente a Sánchez sin mencionarlo directamente.
Los peligros del populismo
Rajoy enfatizó que el populismo es una amenaza global que afecta a democracias en países como Estados Unidos, Francia y Alemania, donde la extrema derecha está adquiriendo fuerza. «En España, también proliferan extremistas, y es necesario dar la batalla contra estos movimientos», afirmó. Además, consideró que otro peligro es la concepción errónea de que la democracia implica solo el acto de votar, y subrayó la importancia de la división de poderes y de la independencia judicial, que, según él, están bajo ataque continuo.
Gobernar sin presupuesto
En su defensa del régimen democrático y la Constitución de 1978, Rajoy recordó que esta fue fruto del consenso entre diferentes ideologías políticas. Criticó la actual falta de acuerdos nacionales a raíz del denominado «Gobierno Frankenstein» dirigido por los socialistas, que, según él, no ha presentado los presupuestos correspondientes y ha optado por gobernar a través de decretos.
Sobre la situación política en Extremadura y Aragón, y la inminente celebración de elecciones en Castilla y León y Andalucía, Rajoy declaró que es crucial «respetar los resultados electorales». Respecto a posibles pactos con Vox, se limitó a señalar que el «respeto a la ley y la Constitución» son líneas rojas que no deben cruzarse.
Relaciones internacionales y Mercosur
El ex mandatario también opinó sobre la compleja relación entre Estados Unidos y la Unión Europea, sugiriendo que la prioridad debe ser alcanzar una política exterior y de defensa comunes y avanzar hacia una unión fiscal. En relación al Mercosur, Rajoy se mostró a favor de medidas de control y cláusulas de salvaguardia para proteger a los agricultores y ganaderos españoles, aunque también criticó la excesiva regulación de la Política Agrícola Común.
Finalmente, en el turno de preguntas, se abordó el conflicto independentista en Cataluña, donde Rajoy explicó que tuvo que activar el artículo 155 de la Constitución. «Había razones suficientes y necesarias para hacerlo», argumentó, y recordó que buscó el apoyo del PSOE, algo que logró con dificultad, en clara alusión al actual presidente del Gobierno, quien estaba presente en ese momento.
Rajoy concluyó afirmando que hoy la democracia española cuenta con instrumentos para defenderse en caso de ataques, un conocimiento que ha sido adquirido por la experiencia y la historia reciente.
