LOGROÑO, 19 Abr. (EUROPA PRESS) – La undécima edición de la Carrera de la Mujer por la Investigación ha batido su récord de participación con más de 11.500 mujeres en el evento, según ha señalado la presidenta de la Asociación Española contra el Cáncer en La Rioja, Elena Eguizábal.
Desde primera hora de la mañana, la denominada ‘marea rosa’ ha llenado las calles del centro de Logroño, en un día festivo lleno de animación, en una jornada que tiene como objetivo el apoyo a la investigación contra el cáncer. Las participantes han ido acercándose a la línea de salida de la prueba, que, como en ediciones anteriores, se ha situado en Vara de Rey junto al edificio que fue el Banco de España.
Allí, la propia Eguizábal, junto al presidente del Gobierno riojano, Gonzalo Capellán, la presidenta del Parlamento regional, Marta Fernández Cornago, la delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz, el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, y la consejera de Salud y Políticas Sociales, María Martín, han cortado la cinta justo antes de las 11:00 horas, dando así inicio a la carrera.
La gran marea rosa ha recorrido las principales calles de la ciudad de Logroño (Vara de Rey, Gran Vía, Gonzalo de Berceo, Carmen Medrano, General Urrutia, Javier Martínez Laorden, Plaza Diversidad, Portales, Muro de Cervantes) hasta llegar al arco de meta situado en Avenida de La Paz. En la Plaza del Ayuntamiento, todas las participantes y sus acompañantes han disfrutado de una clase de zumba, impartida por VIVAGYM, y los más pequeños, de hinchables, puestos de palomitas y photomatón 360º.
También había varias carpas informativas, entre las que destacan Toyota Japoauto, Clínica Viamed Alxen, y Végola, donde se han sorteado diferentes regalos. Tras la clase de zumba, se han entregado los premios en la categoría absoluta. Además, el colegio Escolapias Sotillo ha recibido un premio especial como el centro escolar con más inscripciones, con 270. Por su parte, la Fundación Santa Justa ha contabilizado 140 inscripciones. También ha sido premiada la Junta Provincial de Nájera por ser la localidad riojana con más inscripciones, con un total de 615 participantes.
Desde la Asociación reconocen enormemente el esfuerzo de los patrocinadores: Ayuntamiento de Logroño, Gobierno de La Rioja, LogroñoDeporte, Fundación Rioja Deporte, la Fundación ‘la Caixa’ a través de CaixaBank, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja, Clínica de Medicina Estética Dra. Humildad Ruiz, Clínica Viamed Alxen, Naturhouse y Deportes Ferrer, así como de los más de 40 colaboradores, voluntarios y profesionales que se han sumado a esta causa solidaria.
«PEQUEÑOS EN TAMAÑO PERO GRANDES EN SOLIDARIDAD»
La presidenta de la AECC La Rioja ha señalado a los medios de comunicación que este día «es un lujo y una maravilla» poder «ver este ambiente que es posible por todos, pero sobre todo, por todas las participantes que año tras año corren la Carrera por la Investigación en La Rioja».
Eguizábal ha insistido en los agradecimientos a los «más de 50 patrocinadores y colaboradores que hacen que la organización de este evento nos salga de una manera gratuita y que los doce euros de cada corredora vayan directamente a la investigación contra el cáncer».
La presidenta de la AECC ha concluido asegurando que «somos pequeños en tamaño pero grandes en solidaridad y en investigación». Ha recordado que el dinero se destina a los ocho proyectos investigadores que La Rioja tiene de forma simultánea.
COMPROMETIDOS CON LA INVESTIGACIÓN
En el año 2025, en La Rioja se han desarrollado proyectos en los que la Asociación ha destinado más de 930.000 euros. Los recursos obtenidos en la Carrera de la Mujer y otros eventos deportivos han apoyado una nueva ayuda a la investigación.
En total, La Rioja tiene activos 8 proyectos de investigación de manera simultánea: 5 Ayudas Predoctorales, 1 Ayuda Post Doctoral, 1 Ayuda Idea Semilla y 1 Ayuda AECC Innova.
Judith Beni, gracias a una Ayuda Predoctoral, estudia el entorno del tumor y la microbiota, aspectos clave para mejorar el tratamiento del cáncer de pulmón. Este proyecto se desarrolla en el Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR), bajo la dirección del doctor José Manuel García Pichel, con un coste de 83.106,60 euros y una duración de hasta 4 años.
Miguel Torres, también con una Ayuda Predoctoral, investiga el desarrollo de sensores para la detección precoz de diferentes tipos de cáncer en la Universidad de La Rioja (UR), bajo la dirección del doctor Jesús Manuel Peregrina, con un coste de 100.600 euros y una duración de 4 años.
Adrián Casas, igualmente a través de una Ayuda Predoctoral, está investigando nuevos fármacos antitumorales en el CIBIR, bajo la dirección del doctor Alfredo Martínez, con un coste de 88.000 euros y una duración de 4 años.
La doctora Sonia Martínez, gracias a una Ayuda Post Doctoral, investiga cómo la vitamina D influye positivamente en la prevención del cáncer de colon, desarrollando su proyecto en el CIBIR bajo la dirección del doctor Alfredo Martínez, con un coste de 160.000 euros y una duración de 4 años.
Ángela Metola, mediante una Ayuda Predoctoral, estudia el impacto de las alteraciones en el metabolismo del ARN en la progresión del cáncer. Este proyecto se desarrolla en el CIBIR bajo la supervisión del doctor Juan Cabello, con un coste total de 100.600 euros y una duración de 4 años.
Víctor Pozo, también con una Ayuda Predoctoral, trabaja en el diseño de cremas solares más efectivas y seguras para la prevención del cáncer de piel, en la Universidad de La Rioja, bajo la supervisión del doctor Diego Sampedro, con un coste total de 100.600 euros y una duración de 4 años.
Finalmente, el proyecto liderado por el doctor Alfredo Martínez, adjudicatario de una Ayuda Ideas Semilla AECC, busca desarrollar medicamentos para una nueva forma de inmunoterapia contra el cáncer en el CIBIR, con una aportación de 20.000 euros y una duración de 2 años.
El equipo dirigido por el doctor Francisco Corzana ha obtenido la primera Ayuda AECC INNOVA, que se desarrolla en la Universidad de La Rioja, con una aportación total de 180.000 euros y una duración de 2 años. Este proyecto tiene como objetivo ofrecer un importante avance en el diagnóstico temprano, no invasivo y fiable del cáncer de próstata, con el potencial de mejorar la supervivencia de los pacientes y aliviar la ansiedad asociada a los falsos positivos.
