El accidente ferroviario ocurrido hace una semana en Adamuz (Córdoba) entre un tren Iryo y un tren Alvia ha dejado un saldo trágico de 45 fallecidos y más de un centenar de heridos. Actualmente, el entorno de las vías se encuentra en proceso de limpieza y retirada de los restos del siniestro.

ADAMUZ (CÓRDOBA), 25 (EUROPA PRESS)
En el tramo de la línea de alta velocidad donde se produjo el siniestro, ya no queda ningún vagón del Iryo en las vías, ya que cinco de ellos han sido remolcados hacia Madrid y otros tres permanecen apartados de la línea férrea. Del tren Alvia también se han retirado los vagones y se están retirando los últimos restos de dicho tren.
Fuentes de Adif han comunicado que se está llevando a cabo la limpieza del entorno de las vías, donde se depositan los seccionados restos de los vagones del Alvia, el cual sufrió los mayores daños en el accidente. Este se inició con el descarrilamiento del Iryo, que colisionó posteriormente con el Alvia, provocando su descarrilamiento.
La tarea actual tiene como objetivo abrir nuevamente el tramo para la circulación de trenes de alta velocidad, aunque Adif ha indicado que antes de comenzar a recuperar la infraestructura será necesario evaluar los daños y empezar la reconstrucción de los elementos dañados.
Este operativo se desarrolla tras haber culminado las labores de emergencia, una vez localizadas el pasado jueves las dos últimas víctimas desaparecidas, elevando la cifra total de fallecidos a 45. Esto implicó el desmonte del Puesto de Mando Avanzado establecido en la zona.
En cuanto a la atención a los familiares de las víctimas, se cerró el Centro de Atención a Familiares, que había estado ubicado desde el jueves en el Hotel Crisol Jardines de Córdoba, debido a que había disminuido el número de familias a la espera de los últimos trámites administrativos tras localizar a las dos últimas víctimas en uno de los vagones del tren Alvia.
El pasado viernes, la Junta de Andalucía también desactivó el Plan de actuación territorial médico forense, que se activó el mismo día del accidente, tras haber entregado todos los cuerpos de las 45 víctimas a sus familiares, después de su identificación y autopsia.
El Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil en Andalucía había estado en situación operativa desde el 18 de enero a raíz del accidente. Este fue desactivado tras localizarse las dos últimas víctimas y proceder a la extracción de sus cadáveres, hallados entre escombros y tierra en el fondo del talud donde el tren cayó.
A pesar del cierre de dispositivos, las labores de apoyo psicológico se mantienen de forma indefinida gracias a las Unidades de Salud Mental de la Junta de Andalucía, destinadas a asistir a familiares y víctimas.
INVESTIGACIÓN
En cuanto a la investigación de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), se ha indicado que el carril por el que circuló el Iryo ya estaba fracturado antes del paso del tren. Se plantea la hipótesis de que dicha fractura se produjo antes de que el tren Iryo descarrilara.
Las muescas encontradas en las ruedas del Iryo y la deformación observada en la vía son compatibles con la existencia de una fractura en el carril. Sin embargo, la CIAF aclara que estas hipótesis son provisionales y requieren verificación a través de pruebas adicionales que se realizarán más adelante.
INFORME DE LA GUARDIA CIVIL
El primer informe preliminar de la Guardia Civil, entregado al Tribunal de Instancia plaza número dos de Montoro (Córdoba), incluye un inventario de las evidencias en la ‘zona cero’ y unas 2.500 fotografías del lugar, así como las cajas negras de ambos trenes y declaraciones del maquinista del Iryo (el del Alvia falleció) y de otros testigos como tripulantes y pasajeros.
La Guardia Civil también ha solicitado grabaciones de las cámaras del apeadero de Adif y de las cámaras internas de los trenes. También se ha reportado a la autoridad judicial un trozo de vía que se desprendió de los raíl por el que circulaba el Iryo, el cual descarriló y colisionó con el Alvia hacia las 19:45 horas del día del accidente.
Dicho trozo de vía será analizado en un laboratorio especializado en tratamiento de material metalúrgico de la CIAF, aunque una parte de la misma también será examinada por la Guardia Civil, que investiga las responsabilidades penales.
Las cajas negras serán analizadas en presencia tanto de la Guardia Civil como de la CIAF, ya que son fundamentales para la investigación judicial y para el informe de los expertos encargados de emitir una valoración sobre las causas del accidente y evitar futuros incidentes.
VERTIENTE JUDICIAL
El Tribunal de Instancia plaza número 2 de Montoro ya ha recibido al menos diez denuncias y siete personaciones relacionadas con el siniestro ferroviario. Lorenzo del Río, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), ha señalado que se prevé un “goteo permanente” de denuncias, lo que requerirá un trabajo procesal significativo por parte de hasta tres jueces.
En relación con el tratamiento a las víctimas y la agilización de las diligencias relacionadas con las identificaciones y entrega de cuerpos a los familiares, del Río ha destacado la efectividad del trabajo del juzgado, con un refuerzo de personal disponible desde el primer momento.
Finalmente, la Fiscalía de Córdoba ha solicitado al Tribunal de Montoro que no se declare el secreto de las diligencias preliminares del accidente, reservándose el derecho a hacerlo en el futuro si fuera necesario.
