PAMPLONA, 2 Dic. (EUROPA PRESS) – El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) ha activado el Plan de Prevención de los Efectos en Salud de las Bajas Temperaturas en Navarra. Este plan tiene como fin reducir el impacto del frío en la salud de la población, y se ha puesto en marcha tras la aprobación del Plan Nacional por parte del Ministerio de Sanidad, el cual inició este lunes coincidiendo con el comienzo de diciembre.
Según ha indicado el Ejecutivo, el frío intenso afecta negativamente a la salud, tanto de forma directa, provocando cuadros de hipotermia y congelación, como indirecta, debilitando la respuesta inmune, agravando enfermedades crónicas, aumentando el riesgo de caídas en el exterior y accidentes de tráfico, así como incendios e intoxicaciones por monóxido de carbono.
Los efectos de las bajas temperaturas no suelen ocurrir de forma tan aguda y repentina como en el caso de las elevadas. Sin embargo, también generan consecuencias negativas para la salud que son necesarias vigilar y prevenir.
TEMPATURAS UMBRALES POR ZONAS METEOSALUD
Este año, como novedad, el Ministerio de Sanidad ha calculado las temperaturas mínimas umbrales, que son aquellas a partir de las cuales se constata un impacto en la salud de la población y, por ende, se emiten alertas sanitarias. Concretamente, para la Vertiente Cantábrica es de -4,0 °C; para el Pirineo Navarro, -4,4 °C; para el Centro de Navarra, -3,1 °C; y para la Ribera del Ebro, -1,4 °C.
El plan, enmarcado en el Plan Estratégico de Salud y Medio Ambiente (PESMA), contempla tres niveles de alerta. La asignación de los mismos se realiza desde el Ministerio de Sanidad con una metodología específica, teniendo en cuenta la predicción de temperatura mínima del día en cuestión y de los dos días siguientes. Dependiendo de esos niveles de riesgo, se establecen distintas acciones para la prevención y el control.
El ISPLN recuerda que, para evitar situaciones de riesgo asociadas al frío, es conveniente proteger a grupos en situación de vulnerabilidad, como las personas sin hogar y aquellas que sufren pobreza, especialmente cuando se manifiesta en forma de pobreza energética. También se debe considerar a inmigrantes en situación de precariedad, trabajadores al aire libre, personas mayores, aquellas con enfermedades crónicas, mujeres gestantes, recién nacidos, lactantes, personas que toman ciertos medicamentos, y quienes tienen movilidad reducida, están desnutridos, o practican deportes al aire libre.
SIN ALERTAS SANITARIAS POR BAJAS TEMPERATURAS
En general, el invierno pasado no fue especialmente frío. Aunque no se emitió ninguna alerta, durante periodos de bajas temperaturas se enfatizaron los mensajes dirigidos a la población para prevenir consecuencias en la salud.
De hecho, en la temporada invernal 2024-2025 se comenzó a vigilar la morbilidad asociada al frío, registrándose ocho notificaciones de casos de hipotermia: tres en mujeres y cinco en hombres. Los factores de vulnerabilidad en estos casos incluyeron el consumo crónico de alcohol, vivir en la calle y la edad avanzada. También se registraron 178 casos de reacciones dermatológicas, principalmente sabañones, seguidos de dermatitis y prurito por frío.
Para prevenir los efectos de las bajas temperaturas sobre la salud, el ISPLN recomienda las siguientes acciones:
- Informarse sobre las previsiones meteorológicas antes de salir de casa.
- Llevar varias prendas ligeras superpuestas en lugar de una sola de tejido grueso.
- Extremar la precaución en caso de hielo en las calles y utilizar calzado adecuado para evitar caídas.
- Respirar por la nariz y no por la boca en el exterior.
- Tomar una alimentación variada y beber líquidos, especialmente agua y bebidas calientes.
- Consultar en la farmacia sobre medicamentos que pueden potenciar problemas derivados de la exposición al frío.
- Seguir las recomendaciones de vacunación de las autoridades sanitarias.
- Ventilar la estancia con frecuencia si se utiliza braseros o chimeneas para evitar acumulaciones de monóxido de carbono (CO).
- Apagar estufas eléctricas y de gas durante la noche.
En el ámbito laboral, empresas y administraciones públicas deben identificar y evaluar el riesgo de exposición a bajas temperaturas, especialmente durante trabajos al aire libre, a fin de aplicar medidas preventivas que reduzcan los efectos negativos del frío en la salud de la población trabajadora, ha informado el Gobierno foral.
