ZARAGOZA, 18 de febrero (EUROPA PRESS) – Inspectores de Sanidad del Gobierno de Aragón han cerrado recientemente una cocina clandestina en el barrio de Las Delicias. La actuación tuvo lugar tras una queja vecinal relacionada con ruido de obras, lo que llevó a la Policía Local a inspeccionar el establecimiento el pasado 6 de febrero.
Durante la inspección, se confirmaron actividades que representaban un grave riesgo para la salud pública, lo que motivó el aviso a los veterinarios. La revisión permitió detectar un riesgo significativo para los potenciales consumidores, culminando con la suspensión cautelar de la actividad y la retirada del mercado de 258 kilos de alimentos no aptos para el consumo.
El establecimiento carecía de cualquier tipo de identificación que permitiera conocer su actividad, además de no cumplir con las mínimas condiciones higiénico-sanitarias exigidas. Los inspectores constataron múltiples deficiencias, tales como la falta de mantenimiento estructural en instalaciones y equipos, la ausencia de un sistema de extracción de humos, la presencia de insectos muertos y la acumulación de materiales ajenos a la actividad alimentaria. Esto incluía útiles de albañilería, productos químicos, maletas y bolsas de ropa. También se identificó una comunicación directa entre la zona de manipulación de alimentos y un inodoro inoperativo que estaba en obras, lo que facilitaba la contaminación de los alimentos.
Ante estas alarmantes condiciones, los servicios de subdirección de Salud Pública de Zaragoza ordenaron la suspensión inmediata de la elaboración y suministro de comidas, así como la destrucción de todos los productos almacenados en el local. Luis Colon, subdirector provincial de Salud Pública en Zaragoza, destacó que la cocina clausurada no contaba con registro sanitario ni autorización para la elaboración de comidas, violando así la normativa vigente y poniendo en riesgo la salud pública.
CONTROL DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA
La Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Aragón lleva a cabo actividades de control oficial de forma continua para garantizar la seguridad alimentaria de la población. En la provincia de Zaragoza, cuenta con un equipo de 115 inspectores, que incluyen veterinarios y farmacéuticos, de los cuales 99 están distribuidos en 12 sedes a lo largo del territorio.
Su labor de supervisión abarca cerca de 10.500 establecimientos alimentarios, que incluyen aproximadamente 5.600 dedicados a la preparación de comidas. Cada año se realizan en torno a 17.300 inspecciones, junto con 2.800 tomas de muestras de alimentos y 5.200 atestaciones sanitarias y certificados de exportación.
Como resultado de estas actuaciones preventivas, en el último año se destruyeron más de 91.000 kilos de alimentos que representaban un peligro para la salud en la provincia de Zaragoza. Estas intervenciones reflejan el compromiso del Departamento de Sanidad con la protección de la salud pública, más allá de los servicios asistenciales, y destacan su papel esencial en la prevención de riesgos alimentarios.
