
La Dirección General de Salud Pública de la Región de Murcia está llevando a cabo un estudio sobre las enfermedades transmitidas por artrópodos vectores con el fin de prevenir contagios. De acuerdo con un análisis reciente del Servicio de Epidemiología, estas enfermedades han mostrado una ligera tendencia ascendente, excepto la leishmaniasis, que ha tenido un aumento significativo en la zona del Levante español.
Las enfermedades transmitidas por estos vectores, en muchos casos, no pueden ser prevenidas a través de vacunas. Por esta razón, el control de estas enfermedades se basa en la reducción de la fuente de vectores y su contacto con las personas. Además, factores como la globalización y el cambio climático facilitan la expansión de estos vectores, incrementando así el riesgo de enfermedades emergentes, incluso en áreas que anteriormente no eran endémicas. Las medidas preventivas sugeridas incluyen el uso de repelentes, mosquiteros, ropa protectora, y sobre todo, la eliminación de agua estancada, que favorece la reproducción de mosquitos.
Grupo de Enfermedades
Dentro del grupo de enfermedades transmitidas por artrópodos vectores que están sujetas a vigilancia se encuentran la enfermedad por virus chikungunya, el dengue, la encefalitis transmitida por garrapatas, la fiebre amarilla, la fiebre del Nilo Occidental, la fiebre exantemática mediterránea, la fiebre recurrente transmitida por garrapatas, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, la leishmaniasis, el paludismo (o malaria), la enfermedad por virus Zika y la enfermedad de Lyme.
Los datos utilizados para este estudio provienen de la notificación individualizada de casos a través del registro de enfermedades de declaración obligatoria. En 2024, la fiebre exantemática mediterránea ha mostrado un comportamiento habitual en la Región, situándose por debajo de las cifras nacionales de incidencia, con solamente cinco casos registrados.
En cuanto a la leishmaniasis, ha continuado su crecimiento en la Región, con un registro de 43 casos en 2024. La evolución de la incidencia acumulada de esta enfermedad ha sido constante y ascendente entre los años 2016 y 2024. Se ha observado también que la distribución geográfica de la leishmaniasis en España es desigual, predominando en las comunidades autónomas del Levante: Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Islas Baleares y Cataluña, que fueron las áreas con mayor incidencia en el año 2024.
En 2024, no se detectaron casos de chikungunya, encefalitis transmitida por garrapatas, fiebre amarilla, fiebre del Nilo Occidental, fiebre recurrente transmitida por garrapatas, fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, enfermedad por virus Zika o enfermedad de Lyme. Sin embargo, el dengue y el paludismo, enfermedades fundamentalmente importadas, mostraron actividad en la Región durante el mismo año. Se registraron 18 casos de dengue, todos importados de países como Paraguay, Chile, Maldivas, Cuba e Indonesia; y 17 casos de paludismo, provenientes de Ghana, Guinea Ecuatorial, Nigeria, Mali y Burkina Faso.
Por otro lado, la fiebre exantemática mediterránea y la leishmaniasis, con actividad endémica en la Región, han presentado una evolución dispareja. La fiebre exantemática ha mantenido niveles similares a los de 2023, tras un aumento considerable en 2022.
Es importante considerar que las enfermedades transmitidas por artrópodos vectores son un grupo heterogéneo, que incluye tanto enfermedades autóctonas como aquellas para las que no existe circulación local establecida en España. Además, se debe tomar en cuenta la situación internacional para valorar su comportamiento a nivel nacional y regional, lo que sugiere que la interpretación de los datos debe ser acorde al contexto específico de cada enfermedad.
