PALMA, 22 Abr. (EUROPA PRESS) – El empresario Salvador Llinás ha aceptado este miércoles una condena de cuatro años y diez meses de prisión por estafa, en el marco de la conocida como estafa de Autoclik, valorada en cerca de 20 millones de euros.
Acuerdo de conformidad en la Audiencia Provincial
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Palma ha celebrado este miércoles una audiencia preliminar en la que las partes han llegado a un acuerdo de conformidad en lo que respecta a la vía penal, sin perjuicio de que sigan adelante las reclamaciones por la vía civil. El condenado tendrá que abonar igualmente una multa de unos 2.800 euros.
Solicitudes del Ministerio Público
La Fiscalía había solicitado que Llinás fuera condenado a nueve años de prisión y al pago de una multa de cerca de 4.300 euros como supuesto autor de un delito de estafa.
Detalles del caso
Los hechos se remontan a 2018, cuando Llinás era el único accionista y administrador de la entidad IMT Holding Spain, que a su vez era propietaria de Balear Sport Car y Autoclik. Esta última tenía otras sociedades similares en Italia, Francia, Portugal y Bélgica, todas ellas dedicadas al alquiler de vehículos sin chófer a particulares.
Llinás gestionaba un gran número de vehículos en diferentes localidades de España, incluidas Barcelona, Madrid, Alicante, Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria y Málaga, la mayoría de ellos en ‘leasing’ o ‘renting’ con varias empresas. Sin embargo, hizo caso omiso de las condiciones del contrato que explícitamente prohibían la cesión o venta de los vehículos, lo que lo llevó a vender muchos de ellos a entidades y particulares.
Maniobras fraudulentas
Utilizó facturas falsificadas para simular que tenía poder de disposición sobre esos vehículos, lo que llevó a los compradores a realizar la transacción. Aunque algunos de los vehículos fueron entregados a los compradores, la documentación original no fue proporcionada, ya que Llinás no era su verdadero propietario.
Además, en un intento de obtener un beneficio ilícito, Llinás enajenó 44 vehículos que adquirió bajo financiación bancaria en países extranjeros, a pesar de la prohibición recogida en el contrato de disponer de ellos. En total, los investigadores de la Guardia Civil han calculado que se desprendió fraudulentamente de 3.568 vehículos, causando un perjuicio económico estimado en unos 20 millones de euros.
Detención en Taiwan y su traslado a España
Llinás fue detenido en Taiwan en octubre de 2024 y posteriormente trasladado a Fráncfort, donde pasó cerca de un mes en prisión provisional. A finales de noviembre, y en virtud de una orden europea de detención y entrega, fue finalmente trasladado a España.
