El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha asegurado que desplegará «todos los recursos del Estado» para proteger a los ciudadanos de los efectos de la guerra de Irán, un conflicto «que no avala el Gobierno». En un mitin de cierre de campaña de las elecciones en Castilla y León, explicó que el Gobierno reprocha al PP y Vox que apoyen a quienes han iniciado los bombardeos mientras se quejan de sus consecuencias.
VALLADOLID, 13 (EUROPA PRESS)
«Le digo a la derecha y a la ultraderecha que no pueden estar apoyando a quien incendia el mundo y luego quejarse del humo que provoca ese incendio», indicó en su intervención junto al candidato socialista Carlos Martínez.
Aunque el Ejecutivo no ha concretado qué medidas aplicará para paliar la subida de los combustibles y la energía, Sánchez enfatizó que pondrá los recursos del Estado «al servicio de la gente», tal como se hizo durante la pandemia y la crisis inflacionaria vinculada a la guerra en Ucrania.
El líder socialista instó a «concentrar el voto» de toda la izquierda en el candidato del PSOE, argumentando que «da igual que hayan votado a otras opciones progresistas», ya que es el único capaz de derrotar a la derecha.
«Así que, no más tedio, que es el de Mañueco, ni más odio, que es el de Abascal, sino cambio, y el cambio es Carlos Martínez y las siglas del Partido Socialista», lanzó ante una abarrotada Cúpula del Milenio de Valladolid, donde había unas 4.000 personas, según datos facilitados por Ferraz.
ESPAÑA REIVINDICA LA PAZ Y LA DERECHA REIVINDICA A AZNAR
Entre gritos de «No a la guerra» del público, Sánchez reivindicó su posición sobre un conflicto que, a su juicio, representa a la mayoría de los españoles: «Da igual lo que voten porque no quieren la guerra, quieren la paz».
Además, elogió la figura del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien también participó en el acto, comparando la situación actual con la postura del entonces líder socialista en 2003 contra la guerra de Irak.
«Hoy España, como hace 23 años, reivindica la paz y la derecha ¿qué hace? Reivindica a Aznar», criticó Sánchez, quien lamentó el respaldo a la invasión estadounidense.
LA GUERRA PERJUDICA A LOS TRABAJADORES Y AL CAMPO
El PSOE proyectó una gran bandera de España durante la intervención de Sánchez, buscando reafirmar su patriotismo frente a las críticas de la oposición. «Ser patriota es ejercer la soberanía nacional, no servir a intereses ajenos. ¿Qué interés tenemos nosotros en que se incendie Oriente? ¿Qué interés tenemos nosotros en que suba el precio de la gasolina?», lanzó.
El presidente afirmó que su «No a la guerra» defiende a los empresarios y trabajadores nacionales, y subrayó: «Estos que dicen sí a la guerra no son los que van a pagar la calefacción en Valladolid ni el tractor en León».
Reiteró que ser patriota es «arrimar el hombro», pero también señalar que quien apoya la guerra se equivoca. «Si el dilema es o guerra o paz; o ley de la selva o derecho internacional; o servilismo o soberanía nacional; nosotros lo tenemos claro: paz, derecho internacional y soberanía nacional», resumió.
Sánchez expresó su «orgullo de ser español» por mantenerse en el lado del derecho internacional, argumentando que está del lado de Ucrania y Gaza y en contra de la guerra de Irán, «como estuvimos en contra de la guerra de Irak, que son ilegales y solo traen sufrimiento, dolor, desesperanza, inestabilidad e inseguridad».
VIOLENCIA MACHISTA
Asimismo, Sánchez recordó a las tres mujeres asesinadas en Miranda de Ebro (Burgos) por la expareja de una de ellas, haciendo un llamado a erradicar la «lacra social» y el «problema estructural» de la violencia de género.
Criticó a Vox y PP por su posición ante esta realidad, señalando que «unos lo niegan y otros actúan como si la violencia de género no existiera», advirtiendo que la negación de este problema no hará que desaparezca, sino que lo agravará, volviéndolo más peligroso al ocultarlo en el ámbito doméstico.
Cargó también contra el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), quien lleva 15 años sin adaptar la ley estatal de violencia de género al marco jurídico autonómico. «Eso no es tedio, eso no es pasotismo. Eso es una posición política que va en contra de los intereses de las mujeres de Castilla y León», concluyó, expresando su confianza en que las mujeres optarán mayoritariamente por el candidato socialista en las elecciones del domingo.
