MADRID, 9 Nov. (EUROPA PRESS) – El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reiterado su confianza en la inocencia del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, en relación a la presunta revelación de secretos de Alberto González Amador, novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
«El Gobierno continúa creyendo en su inocencia, y más aún tras todo lo visto. Insisto, creemos en su inocencia y, tras lo escuchado y visto esta semana, más aún», ha afirmado Sánchez durante una entrevista concedida a ‘El País’. El jefe del Ejecutivo sostiene que la verdad «se acabará imponiendo» y subraya que «el fiscal general del Estado es inocente». «El Gobierno ha respaldado con argumentos, con razones, a una persona inocente y confiamos en la justicia», ha añadido al ser preguntado sobre una posible renuncia de García Ortiz en su cargo.
Sin embargo, cuestionado por sus palabras del pasado mes de septiembre, cuando indicó que hay jueces haciendo política, Sánchez reconoce que debe ser «muy escrupuloso y respetuoso» con los procedimientos judiciales que afectan a familiares y criticó la «máquina del fango» que, a su juicio, activó la derecha y la ultraderecha.
«Lo hice porque pseudo sindicatos de ultraderecha como Manos Limpias o Hazte Oír presentan denuncias basadas en recortes. Lo que hace la oposición es amplificarlas con declaraciones, yendo a platós de televisión y tabloides digitales para decir que todo esto es un escándalo. Luego se crean comisiones ad hoc como la del Senado, donde no se busca la rendición de cuentas, sino la propagación de bulos», ha criticado.
Asimismo, confía en la justicia en las causas abiertas contra su mujer y su hermano, insistiendo en que la verdad «acabará imponiéndose». En este sentido, defiende que la polarización política es «asimétrica» y señala que el PSOE ha sufrido más ataques a sus sedes que ninguna otra organización.
«La antipolítica llama a la antipolítica. Y el blanqueamiento intelectual, político y hasta de formas que ha hecho la derecha de la ultraderecha para justificar el entendimiento autonómico y municipal con Vox constituye la explicación última de por qué la ultraderecha está creciendo en nuestro país», ha expresado.
REELECCIÓN 2027
Durante la entrevista, Sánchez ha recalcado su intención de presentarse a la reelección en 2027, siendo consciente de la responsabilidad que tiene y defendiendo que en el PSOE «no ha habido en absoluto financiación irregular». «Donde sí hubo financiación irregular con sentencia en firme es en el Partido Popular», ha afirmado.
El presidente del Gobierno ha señalado que la complejidad parlamentaria que vive España «no es un problema» y considera que puede ir alineada con un buen gobierno. «Ahí están los datos económicos y sociales de los últimos siete años», ha apostillado.
En relación con el bloqueo parlamentario de Junts, Sánchez ha respondido que no están en la situación de convocar elecciones para despejar esa cuestión y añade que han cumplido con el partido catalán en temas que tienen que ver con su competencia. «Y en aquellos que no, trabajamos para que se cumplan», ha agregado.
Por otro lado, admite que es «necesario» articular más acuerdos con el PP, pero «la realidad es tozuda» y evidencia que, tras los incendios del verano, propuso un pacto de Estado frente a la emergencia climática, pero «Feijóo está pactando con la ultraderecha justo la negación de esa emergencia climática». «El PP está rendido a la ultraderecha y abonado al esperpento», apunta.
Además, reconoce que «hace tiempo» que habló por última vez con Feijóo, a quien acusa de «abrir de par en par los gobiernos autonómicos a la ultraderecha». «No es una buena noticia que la ultraderecha crezca en ninguna democracia. Pero también digo que la derecha política, mediática e intelectual, para que no gobiernen las fuerzas progresistas, es capaz de blanquear el discurso de la ultraderecha», ha señalado.
RELACIÓN CON MÉXICO Y LIBRO DEL REY EMÉRITO
Por último, Sánchez aborda en la entrevista el estado de las relaciones con Estados Unidos y México. En el caso del primero, el presidente del Gobierno pone de manifiesto que, más allá de las diferencias ideológicas y políticas -«palmarias y evidentes»-, su objetivo es contar con las mejores relaciones desde el punto de vista institucional, económico y social.
Respecto a México, responde que la diplomacia «exige, necesita, de una cierta discreción» y remarca que para España es prioritaria la normalización de las relaciones con un país que considera «muy próximo en todas las dimensiones». «Yo siempre he trasladado a los responsables mexicanos que el Gobierno de España, en esta dilatada y profunda y estrecha relación histórica que tenemos, siempre ha reivindicado las luces», afirma.
No obstante, cree que también es bueno reconocer los «claroscuros» para una mejor comprensión y, por lo tanto, seguir construyendo esas relaciones «sobre bases mucho más sólidas». Sobre el libro del Rey emérito Juan Carlos I, titulado ‘Reconciliación’, Sánchez ha declarado que no lo ha leído y que «visto lo visto» no será uno de los que recomiende para estas Navidades.
«La actual jefatura del Estado hace una labor encomiable. Responderé algunas de las cosas que, en fin, me han dejado sorprendido, sobre quién trajo o no trajo la democracia. La democracia no cayó del cielo; fue fruto de la lucha de los españoles y españolas, de la gente de a pie, de los peatones de la historia», concluye.
