La Conselleria de Sanidad ha anunciado una modificación de la Ley de Salud de la Comunitat Valenciana con el objetivo de incluir un régimen de infracciones y sanciones aplicables a quienes agredan al personal del sector sanitario. Esta modificación permitirá imponer sanciones económicas que van desde 500 hasta 60.000 euros, dependiendo de la gravedad de la agresión, sin necesidad de acudir a la vía judicial.
Hasta la fecha, solo tres comunidades autónomas en España regulan este tipo de sanciones: Castilla-La Mancha, Castilla y León y Navarra. Con esta nueva legislación, la Comunitat Valenciana se convierte en la cuarta en establecer un marco legal para sancionar las agresiones en el ámbito sanitario, según ha informado la Generalitat en un comunicado.
Amparo Pinazo, directora general de Personal, resaltó que «la principal novedad es la implantación de un sistema específico de infracciones, que incluye desde los daños causados en el mobiliario hasta la agresión física a los profesionales». Las sanciones se clasificarán según la gravedad de los actos, con multas que oscilan entre los 500 y los 60.000 euros.
Novedades en la normativa
Uno de los aspectos destacados en esta reforma es que los insultos serán considerados como falta grave, independientemente del medio a través del cual se realicen, incluyendo redes sociales y otros medios telemáticos. Así, la Conselleria busca concienciar a los profesionales sobre la importancia de denunciar tanto las faltas graves como las leves, permitiendo que se realicen denuncias sin recurrir al sistema judicial.
Desde la Conselleria se enfatiza que han mantenido siempre una política de «no violencia y tolerancia cero» frente a las agresiones, promoviendo la notificación de cualquier tipo de ataque y brindando apoyo integral a las víctimas. Esto incluye asesoramiento y defensa legal. La modificación legislativa es considerada un avance hacia una protección más efectiva para el personal sanitario.
Con esta reforma se introducen cambios a la Ley 10/2014, de 29 de diciembre, que reconoce al personal sanitario como autoridad pública y establece diferentes tipos de agresiones (leves, graves y muy graves) con un régimen sancionador definido. Así, por infracciones leves se podrá imponer multas de entre 500 y 5.000 euros; para infracciones graves, de 5.001 a 15.000 euros; y para infracciones muy graves, de 15.001 a 60.000 euros.
Órganos competentes para la sanción
Los órganos competentes encargados de aplicar estas sanciones serán la dirección territorial de la Conselleria para las agresiones leves, la Secretaria Autonómica de Sanidad para ataques graves y el titular de la Conselleria para los casos de agresiones muy graves. Además de sancionar, estos órganos podrán adoptar medidas provisionales, como el traslado de un profesional a otro centro sanitario.
La legislación se adapta a las nuevas realidades sociales, incluyendo acciones considerando como agresiones las ocurridas en redes sociales y otros entornos digitales. Cualquier falta de respeto o conducta violenta que se reproduzca a través de estos medios también podrá ser objeto de sanción.
Definida como conducta violenta, la agresión sanitaria incluye actos que, aunque no ocurran dentro del centro de salud, deben estar vinculados al desempeño profesional del trabajador afectado.
Derecho de renuncia
Otro aspecto nuevo en el texto es el derecho de renuncia de un profesional sanitario a atender a un paciente si ha sufrido una agresión, siempre y cuando esto no implique desatención a otros pacientes.
En 2024, la Comunitat Valenciana registró 1.356 agresiones al personal sanitario, un aumento del 13,7% en comparación con las 1.192 denuncias en 2023. De estas, 221 fueron agresiones físicas y 1.135 verbales. Se observa que el 57% de las agresiones se producen en Atención Primaria, y en Atención Hospitalaria se ha registrado un incremento del 27% en relación al año anterior.
Por último, la Conselleria de Sanidad ha lanzado una campaña de sensibilización contra las agresiones al personal sanitario, bajo el lema «Agredirles es delito», con el objetivo de educar a la población sobre el respeto y apoyo a los profesionales del sistema sanitario.
