ZARAGOZA 3 Ene. (EUROPA PRESS) – El Ayuntamiento de Zaragoza ha completado el 77,04% de su Plan Especial de Inspección de Edificios en la zona de Zamoray-Pignatelli y el Casco Histórico, al realizar visitas a 208 de los 270 inmuebles previstos.
El objetivo de estas actuaciones es evaluar el deber de conservación edificatoria en términos de seguridad y estabilidad de los edificios, buscando eliminar en lo posible el estado de inseguridad que pueda existir. Así lo informó el consejero municipal de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano.
Desde abril, cuando comenzaron las visitas técnicas y hasta finales de diciembre, las inspecciones municipales han arrojado un balance de 49 edificios en perfecto estado físico y administrativo, 109 con incidencias medias o normales, y 46 que requieren atención por cuestiones de mayor gravedad. Además, hay cuatro inmuebles donde la propiedad o residentes han impedido el acceso a las fincas.
En números, un 75,96% de los edificios, es decir, 158 de los 208, se encuentran en una situación aceptable, ya sea en estado correcto (49) o con algunas salvedades (109). Esto indica que no existe un riesgo inminente en las estructuras, aunque es necesario mejorar la conservación y el mantenimiento en algunos casos para evitar su degradación con el tiempo, que podría llevar a situaciones más complejas, según indicó Víctor Serrano.
Por otro lado, un 22,12% de los edificios presenta problemas catalogados como de alta prioridad, con 46 inmuebles incluidos, mientras que un 1,92% de los casos no se han podido analizar aún debido a la falta de acceso a cuatro inmuebles.
Humidades, principal problema
Dentro de las patologías subsanables que han registrado los funcionarios, el problema más común está relacionado con las humedades, afectando a un 54,81% de los inmuebles, que deberán actuar para solventar manchas de humedad, corrosión de elementos metálicos, descamación de revocos o filtraciones.
El segundo problema más frecuente está relacionado con las fachadas, ya que un 50,96% de los edificios necesita realizar trabajos de pintura, impermeabilización, reparación de fisuras o mantenimiento de elementos. Además, un 39,42% de los inmuebles debe mejorar aspectos de la red de saneamiento, incluyendo tuberías de aguas residuales, bajantes y sus conexiones, y renovaciones de fontanería. En el mismo porcentaje, se les deberá prestar atención a sus cubiertas, atendiendo a posibles problemas en tejas, cornisas, aislamiento y acumulación de suciedad o vegetación.
En el listado de solicitudes de mejora también se incluyen situaciones como la necesidad de actuar en estructuras y balcones, además del control ante la presencia de xilófagos (termitas) o fibrocemento, señaló el consejero.
Asimismo, «al 40% de los edificios visitados se les ha solicitado actualizar y/o presentar su Inspección Técnica de la Edificación (ITE), que es una obligación regulada por normativa nacional», recordó Víctor Serrano.
Continúa el trabajo
El Plan Especial de Inspección de Edificios continuará a principios de 2026 hasta alcanzar el análisis de los 270 inmuebles propuestos, y después se evaluará su extensión a otras zonas de la ciudad.
Para esta labor, se dividió la zona de Zamoray y Pignatelli, en El Gancho, en 14 tramos o áreas, por donde recorrerán los equipos de técnicos e inspectores municipales, compuestos por cuatro arquitectos técnicos y dos arquitectos, colaborando con personal jurídico y administrativo de este mismo Servicio de Inspección Urbanística, así como con el apoyo de la Policía Local.
Por ley, los propietarios de cualquier inmueble son responsables de llevar a cabo las obras necesarias para mantener la seguridad y habitabilidad de sus edificios y de los servicios e instalaciones comunes.
La Inspección Técnica de Edificios (ITE) es una obligación único y exclusiva de los propietarios, que deben llevar a cabo cada 50 años y luego cada 10 años. Sin embargo, es importante que los propietarios mantengan un seguimiento atento sobre la evolución y mantenimiento de sus inmuebles, dado que cada uno tiene sus particularidades.
Dada la antigüedad de los edificios en Zamoray-Pignatelli y las condiciones socioeconómicas del entorno, además de las preocupaciones planteadas por diversos colectivos vecinales y grupos políticos municipales, el Ayuntamiento inició este Plan de Inspección para un análisis exhaustivo de la zona. «Aquí hay tanto un problema social como una dejación evidente de funciones por algunos propietarios sobre el estado de sus inmuebles, lo que representa un riesgo para los ciudadanos, tanto para quienes viven en ellos como para los viandantes», especificó Víctor Serrano.
«Los técnicos municipales están realizando una labor de clasificación y revisión del estado actual de los inmuebles, incluyendo visitas de inspección y la emisión de informes que reflejarán el estado de las edificaciones y el inicio de expedientes en caso de que se detecten incidencias», concluyó.
