Bogotá (EFE) – Miguel Ayala, hijo del cantante colombiano Giovanny Ayala, fue secuestrado por disidencias de las FARC mientras se trasladaba en un vehículo por una carretera del convulso departamento del Cauca, ubicado en el suroeste del país, según informó este miércoles la Policía.
El comandante de la Policía Metropolitana de Cali, general Henry Yesid Bello, indicó que el secuestro ocurrió el martes en una carretera del municipio de Cajibío.
El joven Ayala, de 23 años, había estado en Popayán, la capital departamental, donde realizó presentaciones artísticas dado que, al igual que su padre, se dedica a la música popular.
En el momento de su secuestro, también fue capturado su mánager, Nicolás Pantoja. Ambos se dirigían a Cali, capital del vecino departamento del Valle del Cauca, para tomar un vuelo con destino a Bogotá.
El general Bello detalló que «son dos ciudadanos que se movilizaban hacia la ciudad de Cali y posteriormente los llevan hacia el norte de ese municipio (Cajibío)».
Giovanny Ayala se pronuncia sobre su hijo
El alto oficial explicó que las dos personas secuestradas se trasladaban en un vehículo de una plataforma de transporte cuando fueron «interceptados en el sector rural del caserío El Túnel, del municipio de Cajibío, por delincuentes armados del frente Jaime Martínez», que forma parte del Estado Mayor Central (EMC), la mayor disidencia de las FARC, liderada por alias Iván Mordisco, el hombre más buscado en Colombia.
Giovanny Ayala utilizó su cuenta de Instagram para dirigirse al público: «En este momento mi familia y yo estamos atravesando una situación extremadamente difícil. Les pido por favor respeto y prudencia. No es momento para comentarios hirientes, especulaciones ni juicios fuera de lugar. Agradecemos a quienes han mostrado apoyo y empatía. Lo único que pedimos es consideración por el dolor y la incertidumbre que estamos viviendo».
El Cauca es una de las zonas más afectadas por el conflicto armado colombiano y por las disputas relacionadas con las rutas del narcotráfico. En esta región hay una fuerte presencia de disidencias de las FARC, de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), así como de otros grupos armados ilegales que luchan por el control de estas actividades ilícitas.
