El CIBIR ha incorporado en sus instalaciones un nuevo sistema avanzado de braquiterapia, una técnica que permite colocar las fuentes radiactivas directamente en el área a tratar, lo que incrementa la precisión de los tratamientos contra ciertos tipos de cáncer. Este sistema, mucho más específico y exacto, incluye imágenes en tiempo real, lo que también reduce los tiempos de espera del paciente dentro del TAC.
El gerente del SERIS, Luis Ángel González, presentó este nuevo equipo destacando que «para el SERIS hoy es un día muy importante». La incorporación de este nuevo equipo «supone un gran impulso al tratamiento del cáncer del sistema público de salud de La Rioja». Gracias a esta nueva tecnología, el gerente indica que se pueden ofrecer terapias más personalizadas y menos invasivas a más de un centenar de pacientes cada año.
Esta incorporación es «un paso firme hacia la atención oncológica de vanguardia, que combina tecnología puntera con el compromiso de nuestros profesionales sanitarios para mejorar la calidad asistencial y los tratamientos destinados a nuestros pacientes», añadió González.
La Rioja, un referente en la lucha contra el cáncer
Por su parte, el director gerente de Fundación Rioja Salud, Juan Carlos Oliva, enfatizó que este nuevo equipo es «un hito más en la estrategia que ha marcado la Consejería de Salud para hacer de La Rioja un referente en la lucha contra el cáncer». Oliva agregó que «este TAC robotizado nos permite capturar imágenes en tres dimensiones en tiempo real».
Este sistema es novedoso ya que «solo está disponible en Cataluña» en el Instituto Catalán de Oncología y ahora se encuentra en las instalaciones del CIBIR. Este dispositivo lleva la braquiterapia «a otro nivel», mejorando así la eficacia de los procedimientos. «Podemos atacar de forma mucho más precisa las masas tumorales y, además, reducimos el impacto negativo en el paciente», afirmaron los expertos.
Además, representa una mejora en la comodidad y confort para los pacientes, quienes no necesitan abandonar el quirófano para realizar los TAC fuera de estas instalaciones, permitiendo así acortar el tiempo de las intervenciones.
El doctor Gustavo Ossola, jefe del Servicio de Oncología Radioterápica, reafirmó que esta incorporación permite que «aquellos tumores que están dentro del organismo y que requieren una dosis de radiación para ser destruidos, los abordamos con un pequeño catéter, que es como una aguja larga». A través de la adquisición de imágenes en tiempo real, «podemos ir hasta el sitio que nos interesa para depositar la dosis que queremos».
El equipo tiene la capacidad de atender alrededor de 100 pacientes al año, cada uno con una media de 4 aplicaciones. Esto significa que los pacientes tendrán que venir, en promedio, 4 veces para que se localice la fuente radiactiva dentro del tumor, guiada en imágenes en tiempo real, a través de un anillo llamado RING. Además, se prevé que más pacientes puedan utilizar este sistema a lo largo del tiempo.
Radiación en el seno del tumor
En la presentación también participó la médica de Oncología Radioterápica, Susana Pérez Echagüe, quien informó que la braquiterapia «lleva la radiación al seno del tumor». Aunque no es aplicable a todos los tumores, puede ser combinada con radioterapia externa en algunos casos. «Estos tratamientos a menudo sustituyen a un tratamiento quirúrgico. Por ejemplo, en el cáncer de próstata, puedes realizar dos sesiones de braquiterapia que equivalen a una prostatectomía radical», explicó.
«Lógicamente, los tratamientos son individualizados. No todos los tratamientos son adecuados para todos los pacientes», enfatizó. Esto permite que para aquellos pacientes que son óptimos para esta técnica «se pueda disminuir el daño en otros órganos, ya que se identifica la lesión de manera muy precisa».
El equipo
El equipo recientemente adquirido consiste en un innovador sistema móvil guiado por tomografía computarizada de haz cónico (CBCT, por sus siglas en inglés). El suministro e instalación del nuevo sistema ha sido adjudicado por un valor de 579.469 euros.
Este equipo permite realizar todas las fases del procedimiento braquiterápico, es decir, preoperatoria, perioperatoria y postoperatoria, directamente en el quirófano, evitando el traslado del paciente a otras instalaciones. Esta integración resulta en una mayor comodidad para el paciente, una mejora en su seguridad durante el procedimiento quirúrgico y una optimización de los tiempos clínicos.
Entre los beneficios clave de esta incorporación destaca la posibilidad de adquirir imágenes en 3D de alta resolución que permiten una localización, planificación y control en tiempo real del implante braquiterápico. Como resultado, se logra una mayor precisión en el tratamiento, aumentando su efectividad y seguridad. Con esta incorporación, Fundación Rioja Salud reafirma su compromiso con la innovación tecnológica, impulsando equipos de vanguardia que mejoran la calidad asistencial, aumentan la seguridad del paciente y optimizan los tiempos clínicos.
