LOGROÑO, 31 Ene. (EUROPA PRESS) – La Fiscalía ha solicitado una pena de cuatro años de prisión y más de 68.000 euros de indemnización para una mujer acusada de un delito de lesiones con instrumento peligroso, tras golpear con un vaso a otra persona en una discoteca del centro de Logroño. Esta pena podría sustituirse por la expulsión de la acusada de España durante un periodo de seis años una vez que cumpla la mitad de la condena, o bien optar por el tercer grado o la libertad condicional.
Los hechos, según el escrito de la Fiscalía al que se ha tenido acceso, ocurrieron en la madrugada del 1 de enero de 2024. En ese momento, la acusada se encontraba en el interior de una discoteca situada en la calle Duquesa de la Victoria de Logroño y golpeó sorpresivamente con un vaso a otra persona, actuando con el ánimo de menoscabar su integridad física.
A raíz de la agresión, la víctima sufrió diversas heridas en la cara, afectando especialmente el labio, la nariz y la región frontal. Las secuelas incluyen varias cicatrices que constituyen un «perjuicio estético moderado» y un diagnóstico de estrés postraumático.
La visibilidad y gravedad de las heridas faciales llevaron a la víctima a buscar tratamiento psicológico, asistiendo a consultas desde el 13 de febrero de 2024 hasta el 18 de abril de 2024.
Informes Psicológicos
La Fiscalía también destaca un informe psicológico que concluye que la víctima presenta «mucha ansiedad, dificultades en su vida social, trastorno del sueño, estado emocional decaído y gran labilidad». El informe señala que su situación actual depende de la solución estética que se le ofrezca. Ha recibido una intervención de cirugía plástica que no ha cumplido sus expectativas, pues no ha mejorado de manera satisfactoria las cicatrices, lo que se valora como un máximo perjuicio estético legal.
Más allá de las lesiones físicas, los hechos y sus consecuencias han resultado en un trastorno psíquico que ha evolucionado hacia un estrés agudo, requiriendo tratamiento psicológico. Esto ha derivado en un trastorno por estrés postraumático con síntomas de ansiedad, depresión, fobia social y alteraciones del sueño que continúan presentes.
Delito de Lesiones con Instrumento Peligroso
La Fiscalía considera que los hechos constituyen un delito de lesiones con instrumento peligroso, lo que justifica la imposición a la acusada de una pena de cuatro años de cárcel. Esta pena podría ser sustituida por la expulsión del territorio nacional durante seis años tras el cumplimiento de la mitad de la condena, así como otras alternativas como el tercer grado o la libertad condicional.
Además, la acusada deberá indemnizar a la víctima con 8.415 euros por las lesiones sufridas y un total de 60.728,99 euros por las secuelas psíquicas resultantes.
