El primer ministro británico, Keir Starmer, ha sido llamado a comparecer ante el Parlamento este lunes para explicar las circunstancias que llevaron al nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, a pesar de que el diplomático no aprobó con éxito el examen de seguridad requerido. Esta situación ha generado gran controversia en el Reino Unido, particularmente tras el escándalo que involucró a Mandelson y sus vínculos con el fallecido empresario y traficante sexual Jeffrey Epstein.
MADRID, 17 (EUROPA PRESS) — El líder del Partido Laborista enfrenta crecientes presiones tras revelarse que su gobierno no fue informado de que Mandelson había fallado la crucial evaluación de seguridad. En una reciente declaración, Starmer expresó su “absoluta furia” ante la falta de comunicación gubernamental sobre esta situación. “Me parece imperdonable que no me dijeran nada”, lamentó el primer ministro, quien estaba convencido de que “todo este proceso se había ajustado a derecho” mientras informaba al Parlamento.
Starmer destacó que no solo él, sino ningún ministro recibió información sobre el fallo en la evaluación de seguridad de Mandelson, lo que le ha llevado a comprometerse a revelar todos los hechos pertinentes en un esfuerzo por asegurar la transparencia. Además, el subsecretario de Exteriores, Olly Robbins, también ha sido convocado para comparecer ante el Parlamento el martes para abordar este tema.
SU OFICINA DIFUNDE UN EMAIL INTERNO
En un esfuerzo por gestionar la crisis, la oficina de Starmer ha compartido un correo electrónico del secretario privado de Starmer, Dan York-Smith, donde se detalla una reunión en la que se expuso el descontento por la falta de información sobre la situación de Mandelson. También se dio a conocer una plantilla de la evaluación de seguridad que revela que, en el caso de Mandelson, el resultado fue marcado en rojo, indicando un «alto» nivel de preocupación y recomendando la denegación de su autorización de seguridad.
La magnitud de esta situación ha provocado una ola de llamados al primer ministro para que dimita. Los líderes de varios partidos, incluyendo a Kemi Badenoch del Partido Conservador y John Swinney, el ministro principal de Escocia, han exigido su renuncia inmediata. Ed Davey, líder del Partido Liberal Demócrata, también se unió a estas peticiones, subrayando que si Starmer mintió sobre el veto del Ministerio de Exteriores a Mandelson, “tiene que irse”. En redes sociales, Davey criticó que “el Laborismo prometió limpiar la política y ahora están siendo igual de malos que los conservadores”.
Por su parte, Anas Sarwar, líder del Partido Laborista escocés, reafirmó su demanda de dimisión para Starmer, recordando que ya había solicitado su salida a principios de febrero debido al mismo escándalo.
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