BILBAO 20 Sep. (EUROPA PRESS) – Sumar Mugimendua ha aprobado este sábado en una reunión de la dirección nacional en Bilbao su hoja de ruta del inicio de curso político, en la que han definido los «tres grandes ejes de ruptura» ante «la campaña de ‘marketing’ del lehendakari» para el «cambio que Euskadi necesita»: «ensanchar derechos y certezas, liderar una transición ecológica y energética justa, y democratizar la economía para devolver el control a la ciudadanía».
La crítica a la campaña del lehendakari
La secretaria general de la formación en Euskadi, Alba García Martín, ha reiterado que el lehendakari, Imanol Pradales, «ha vuelto a hacer una campaña de ‘marketing'», con anuncios que «no transforman nada», frente a lo que plantean «tres grandes ejes de ruptura».
García ha enumerado: «Queremos ensanchar las certezas, no conformándonos con la incertidumbre, impulsar y liderar una transición ecológica y energética justa y democratizar la economía». Además, ha añadido que su formación quiere repensar el futuro de su espacio político para «convertir estas propuestas en mayorías».
El informe político validado
En el encuentro, la dirección nacional ha debatido y validado un informe político que justifica sus medidas. Este informe ofrece «un diagnóstico sobre el agotamiento del modelo actual y sitúa a Euskadi ante el reto de abrir un nuevo tiempo», han detallado.
El texto recoge «la situación del país, con Osakidetza al límite, la vivienda inaccesible, la educación en proceso de privatización, una fiscalidad injusta y una política energética dictada por las multinacionales». En este contexto, se plantean las «tres rupturas decisivas» para «transformar el rumbo del país».
Propuestas para el futuro
Una de las conclusiones del documento es que «el mayor triunfo del PNV en los últimos años no ha sido únicamente la concatenación de victorias electorales, sino haber logrado imponer un marco político en el que la parálisis se confunde con estabilidad y la resignación con sentido común». A juicio de la dirección, «el país está atrapado en un modelo caduco» y una de las decisiones «clave» de la «próxima década» es «la construcción de un nuevo Estatuto».
García ha concluido expresando que «solo la voz de la izquierda transformadora podrá garantizar que valores como el ecosocialismo, los feminismos, la defensa cerrada de lo público y el derecho al tiempo de vida queden inscritos en el nuevo marco político», y que la dirección acudirá a este proceso «con actitud constructiva pero también con firmeza».
