Los taxistas de Las Palmas de Gran Canaria se convertirán en ‘aliados’ de los servicios sanitarios para evitar el daño neurológico en los casos de paradas cardiacas que se produzcan en la calle, gracias al proyecto ‘Taxi Cardio-Responsable’. Esta iniciativa fue presentada el 5 de noviembre de 2025 por el director médico del proyecto RCPT Tour España, el Dr. José Antonio Jara, junto al presidente de la Cooperativa de Taxis de San Cristóbal, Orlando Angulo, y el presidente de la Cooperativa de Taxis de Las Palmas, Cosme Daniel Mesa. Las cooperativas implicadas suman un total de 1.640 vehículos y más de 2.000 profesionales.
Durante la presentación, el Dr. Jara destacó que muchas veces se piensa que solo helicópteros y ambulancias medicalizadas son las herramientas que salvan vidas, ignorando que los taxistas también pueden jugar un papel crucial en estas emergencias. «Hay que tener en cuenta una cosa: no solo pensamos en salvar la vida de la víctima, sino también en evitar el daño neurológico. El primer que puede evitar ese daño es el testigo de la parada cardiaca», afirmó Jara.
El doctor subrayó que el tiempo es la variable clave en estas situaciones. Quien esté al lado de la persona que sufre la parada cardiaca es fundamental, ya que si no se actúa entre los cuatro y seis minutos, es probable que la situación pueda resultar en daño neurológico irreversible.
Desde la Cooperativa de Taxis de San Cristóbal, Angulo aseguró que los taxistas están «muy implicados» con el proyecto y con la idea de poder colaborar y ayudar a una persona que sufre una parada. Este tipo de iniciativas no tiene precedentes en el sector del taxi. En la misma línea, el presidente de la Cooperativa de Taxis de Las Palmas, Cosme Daniel Mesa, destacó que el proyecto valdrá la pena si se logra salvar solo una vida. Recordó un caso reciente donde un pasajero sufrió una parada cardiaca en un taxi y, afortunadamente, se recuperó sin secuelas.
PROYECTO ‘TAXI CARDIO-RESPONSABLE’
El objetivo de ‘Taxi Cardio-Responsable’ es formar a los conductores en reanimación cardiopulmonar (RCP) y dotar a los taxis de desfibriladores externos automáticos (DEA) para poder actuar ante paradas cardiacas súbitas fuera del entorno hospitalario. El programa busca reducir el tiempo de respuesta en los primeros seis minutos críticos tras una parada cardiaca, ya que cada minuto que pasa sin asistencia disminuye entre un 10% y un 15% las posibilidades de supervivencia.
Dado que los taxis están constantemente en la vía pública, pueden llegar antes que una ambulancia durante esos momentos decisivos. Por esta razón, los conductores recibirán formación teórico-práctica en primeros auxilios y protocolos de emergencia. La iniciativa busca reforzar la seguridad ciudadana y la imagen social del sector del taxi, consolidándolo como un servicio público comprometido con la vida. Proyectos similares ya se han implementado en ciudades como Madrid, Roma o Singapur, donde se han documentado casos de éxito.
