El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, presentó el 28 de octubre de 2025 los resultados preliminares de los estudios técnicos sobre el estado de las pinturas murales del Monasterio de Sijena. Según estos estudios, el cronograma propuesto por el Gobierno aragonés para el traslado de las obras es «totalmente viable» y puede realizarse desde el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) «sin riesgos extraordinarios». Además, se considera que el traslado es «necesario» para la conservación del conjunto pictórico.
Olloqui reconoció el trabajo de los técnicos aragoneses que, durante el verano, examinaron las pinturas bajo «máximos estándares de calidad científica». A pesar del «menosprecio» de las autoridades catalanas y la «presión política», el estudio ha desmantelado la narrativa de que el traslado podría afectar negativamente a la conservación de las obras. Se evidencia que las condiciones de la sala 16 del MNAC, donde actualmente se encuentran las pinturas, son inadecuadas y sugieren una «dejadez» en su mantenimiento, habiendo sufrido «importantísimas» filtraciones de agua y acumulación de suciedad, escombros e incluso colillas en el entorno de las obras.
Condiciones de conservación preocupantes
El informe también sostiene que el relato de que las obras deben permanecer en Barcelona es «interesado» y «mitificado». Olloqui opinó que es «un hecho gravísimo» que las instituciones catalanas no hayan informado sobre las filtraciones y las reparaciones necesarias, indicando que se tomarán acciones sobre este asunto en el futuro si es necesario.
Las filtraciones, aunque son «episodios desgraciados», contradicen «el relato ficticio de la debilidad de las pinturas», confirmando su resistencia. Olloqui destacó que las obras son valoradas por el MNAC, pero deberían recibir un tratamiento adecuado, dado que forman parte del patrimonio cultural de Aragón.
Plan de traslado y desmontaje
El Gobierno de Aragón insiste en que el MNAC debe comenzar de inmediato el desmontaje y traslado de las pinturas, cumpliendo con la sentencia del Tribunal Supremo que ordena su devolución al Real Monasterio de Santa María de Sijena, en la Comarca oscense de Los Monegros. Se estima que el traslado podría completarse en un plazo de siete meses, mientras que las autoridades catalanas proponen un tiempo de aproximadamente un año y medio.
Los informes elaborados por los técnicos aragoneses indican que el traslado se puede llevar a cabo con seguridad. El primero de los informes revela que las pinturas no presentan «reactividad significativa» y que su estado actual es «muy similar» al original. En un segundo informe se estudió microtopográficamente cada pintura y se determinó que algunos aspectos requieren intervenciones de conservación, llevando a un plan de traslado que contempla desensamblar el conjunto mural en 72 piezas.
Natalia Martínez de Pisón, conservadora-restauradora, subrayó la experiencia que tienen los técnicos aragoneses en el manejo de pinturas arrancadas, asegurando que este conjunto no presenta mayores riesgos para su traslado, siempre y cuando se realice un desmontaje cuidadoso.
Intervenciones necesarias y estado general
Martínez de Pisón también aclaró que, aunque las pinturas se consideren resistentes, demandan una intervención que va más allá del control de temperatura y humedad, ya que algunos fragmentos presentan «deformaciones importantes» que correrían riesgos durante un traslado sin el tratamiento adecuado.
El Ejecutivo aragonés tiene la intención de presentar estos informes al juzgado de Huesca que debe decidir sobre el cronograma y sobre la ejecución de la sentencia, con el fin de evidenciar la viabilidad y los trabajos técnicos realizados.
Olloqui calificó los estudios liderados por Martínez de Pisón como de «brillantez extraordinaria» y reafirmó la disposición del Gobierno aragonés a discutir colaboraciones, aunque sin comprometer la devolución de las pinturas y los derechos culturales de Aragón.
