El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reconocido que la ofensiva militar de Israel sobre la Franja de Gaza, en la que ya han muerto más de 63.000 palestinos, está «perjudicando» a su aliado en Oriente Próximo ante la opinión pública. Durante una entrevista concedida al portal de noticias estadounidense Daily Caller, Trump expresó: «(Las autoridades israelíes) van a tener que acabar con esa guerra de una vez. Pero está perjudicando a Israel. No hay duda al respecto. Puede que estén ganando la guerra, pero no están ganando en el mundo de las relaciones públicas, y eso les está perjudicando».
Cambio en la percepción de Israel
El mandatario estadounidense también señaló que «Israel era el grupo de presión más fuerte hace 15 años, y ahora se ha visto perjudicado. Tenían control total sobre el Congreso, y ahora ya no lo tienen, me sorprende un poco verlo». Esto refleja cambios significativos en la percepción y el apoyo hacia Israel dentro de Estados Unidos.
El escepticismo creciente
Trump añadió que actualmente «no tiene un ‘lobby’ tan fuerte. Pero hoy, tienes a (la demócrata Alexandra Ocasio-Cortez) AOC más tres, y tienes a todos estos lunáticos, y realmente lo han cambiado todo». Esta declaración resalta el creciente escepticismo entre los seguidores jóvenes del movimiento MAGA (‘Make America Great Again’) respecto al apoyo de Estados Unidos a Israel.
La influencia en el Congreso
El presidente continuó afirmando que «hace 20 años, Israel tenía el lobby más fuerte en el Congreso que cualquier otra organización, empresa, corporación o estado que haya visto. Hubo una época en la que no se podía hablar mal; si querías ser político, no se podía hablar mal de este país».
Apoyo a Israel
Trump defendió su apoyo a Israel, argumentando que «Israel es increíble, porque cuento con un gran apoyo israelí. Lo tengo. Nadie ha hecho más por Israel que yo, incluyendo los recientes ataques a Irán, que acabaron con esa cosa», refiriéndose a los bombardeos contra instalaciones nucleares iraníes en junio.
Referencias a ataques pasados
Además, el presidente lamentó que «la gente se olvidó del 7 de octubre, (…) un día realmente horrible», aludiendo a los ataques del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en territorio israelí, que dejaron alrededor de 1.200 muertos y unos 250 secuestrados.
