VALLADOLID 20 Ago. (EUROPA PRESS) – La Unión de Campesinos en Castilla y León (UCCL) ha exigido este miércoles la depuración de «responsabilidades» políticas debido a los incendios registrados en las últimas semanas en la comunidad, donde se habrían quemado cerca de 150.000 hectáreas, de las cuales 47.000 corresponden a la provincia de Zamora. La UCCL también ha pedido la creación de una Mesa de Seguimiento, Reparación y Planificación con el fin de articular políticas a «décadas vista» que corrijan una estrategia que «ha fallado de forma estrepitosa».
Así lo han denunciado esta mañana el máximo responsable de UCCL en Castilla y León, Jesús Manuel González Palacín, y los presidentes de la organización en Zamora y Valladolid, Antonio Rodríguez y Valentín García Fraile, respectivamente. Han comparecido ante los medios para mostrar su profunda «indignación» ante lo que califican como «descoordinación» en las tareas de extinción y un plan de prevención y extinción de la Junta que, según coinciden los tres dirigentes, «ha hecho aguas por todos los lados escandalosamente» y demuestra que se necesitan más medios humanos y materiales.
«Lo primero es apagar el fuego, pero luego, una vez conseguido, será necesario hacer una profunda reflexión sobre lo que está ocurriendo, depurar las responsabilidades correspondientes y reponer y reconstruir todo lo que ha quedado destruido», ha resumido González Palacín. En sus declaraciones, ha valorado el trabajo realizado por las gentes de los pueblos, agricultores y ganaderos que, a riesgo de perder la vida, han luchado contra el fuego, conscientes de que ello dependía de sus casas y propiedades.
PAPEL DE LAS DIPUTACIONES
González Palacín ha lamentado que la Junta no haya aprendido de las lecciones pasadas y que tres años después de la grave catástrofe en la Sierra de la Culebra, en la provincia de Zamora, la situación siga igual. «Los políticos tienen que reconocer sus errores, tienen que ser humildes», ha reclamado el coordinador regional de UCCL, quien urgió a dar apoyo a aquellos ganaderos que se han quedado sin alimento para su ganado. Además, ha resaltado la importancia de coordinar el movimiento de solidaridad surgido en el sector, en el que se han ofrecido de manera desinteresada forraje por parte de agricultores y ganaderos. Ha encomendado esta tarea a las diputaciones, ya que pueden contar con información de primera mano a través de los alcaldes de las distintas localidades afectadas.
En la misma línea, Antonio Rodríguez, presidente de UCCL en Zamora, ha denunciado que esta situación no es nueva y que ya se vivió hace años en su provincia. «Parece que fue ayer, pero hace tres años, ante lo ocurrido en la Sierra de la Culebra, ya se advirtió que volvería a ocurrir porque desde entonces no se ha hecho nada», ha criticado Rodríguez, refiriéndose a las 150.000 hectáreas arrasadas en lo que llevamos de verano, de las cuales 47.000 están en Zamora.
El dirigente zamorano recordó que la mayor parte de la superficie calcinada afecta a la zona oeste, donde León, Zamora y Salamanca son las más perjudicadas. Atribuye a esta situación la pérdida prácticamente total de la ganadería extensiva, que hasta la fecha contribuía a la limpieza de los montes y evitaba que se convirtieran en «un montón de pólvora».
Por ello, al igual que su homólogo, exige a los políticos que «no echen ahora balones fuera, pidan perdón por lo ocurrido y se pongan el mono de trabajo». Sin embargo, se muestra escéptico y apunta que «cuando lleguen las lluvias de otoño se olvidarán de lo ocurrido, como ya sucedió con el fuego de la Sierra de la Culebra». Valentín García Fraile, su homólogo en la organización de Valladolid, también ha mostrado su solidaridad y apoyo a todas aquellas personas que han preferido luchar contra el fuego para salvar sus viviendas y explotaciones, subrayando que «esas personas a las que se les ha tomado la matrícula de sus coches por negarse a abandonar su pueblo, ¡eso es una barbaridad!».
