Madrid, 28 de marzo. (EUROPA PRESS) – La guerra en Irán, iniciada por la ofensiva sorpresa de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, cumple un mes. El presidente Donald Trump ha dado un giro y plantea ahora relanzar negociaciones para un acuerdo que ponga fin al conflicto, mientras redobla las amenazas contra Teherán si no acepta un pacto. Israel, por su parte, ha prometido intensificar los ataques en medio de las conversaciones.
Cuando la ofensiva, planteada por Estados Unidos para cuatro o cinco semanas, entra en su primer mes, Washington ha cambiado su postura y ha planteado una serie de medidas con las que busca rebajar el conflicto y vislumbrar un final. Un ejemplo de ello fue el ultimátum de 48 horas dado por Trump para atacar las centrales eléctricas de Irán, que fue extendido a cinco días después de que la República Islámica no reabriera el paso de Ormuz. Asimismo, su Administración ha informado que mantiene «conversaciones muy sólidas» con Irán para poner fin a la guerra.
«Tienen mucho interés en llegar a un acuerdo. A nosotros también nos gustaría lograrlo», afirmó Trump en declaraciones a la prensa antes de abordar el avión presidencial hacia Tennessee. Según el mandatario, cualquier pacto debe ser «bueno» e implicar que «no haya más guerras, ni más armas nucleares».
Durante los días siguientes, Irán negó la existencia de negociaciones con Estados Unidos y atribuyó el anuncio sobre la inminencia de un acuerdo a un intento de Trump por manipular el precio del petróleo, que se había disparado a principios de semana.
La confusión inicial sobre la existencia de contactos y la supuesta propuesta de Washington se vio acompañada por comentarios que sugerían la participación de países como Pakistán, Omán o Turquía, que suelen actuar como mediadores entre Washington y Teherán, en un proceso de contactos indirectos.
Después de una llamada del primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, al presidente iraní, Masud Pezeshkian, donde se comprometió a jugar un «papel constructivo» para alcanzar la paz, Islamabad se ofreció formalmente para «acoger» conversaciones significativas, confirmando días después que había «conversaciones indirectas» entre Estados Unidos e Irán, con mediación de Islamabad.
Tanto Pakistán como Estados Unidos han confirmado una propuesta de 15 puntos a Irán para poner fin a la guerra, que incluye el levantamiento de las sanciones internacionales a cambio del desmantelamiento de sus instalaciones nucleares y limitaciones en su arsenal de misiles balísticos.
El enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, afirmó que esta propuesta «constituye el marco para un acuerdo de paz», subrayando que la iniciativa ha promovido «conversaciones fuertes y positivas». Trump decidió extender su ultimátum hasta el 6 de abril, ofreciendo un plazo de diez días para que la diplomacia pueda avanzar mientras países de la región, además de europeos y China, reclaman una reducción del conflicto y el retorno a la normalidad en el paso de Ormuz.
No obstante, Washington ha combinado mensajes conciliadores con amenazas militares, insistiendo en que Irán debe acordar un fin a la guerra antes de que sea «demasiado tarde». «No sé si podremos hacerlo. No sé si estamos dispuestos a hacerlo. Deberían haberlo hecho hace cuatro semanas o hace dos años», declaró Trump.
Irán Rechaza un Primer Acercamiento y Plantea Sus Propias Condiciones
Mientras tanto, Irán ha limitado al máximo los mensajes sobre los contactos indirectos. Según informaciones de altos funcionarios, Teherán rechaza la propuesta inicial de Estados Unidos, la cual considera «excesiva» y plantea una serie de condiciones para poner fin al conflicto.
Entre estos puntos se incluyen el cese de ataques y la creación de condiciones objetivas para evitar que se repita la guerra, el pago de compensaciones y reparaciones, así como la determinación de responsabilidades. Irán también insiste en el reconocimiento de su autoridad sobre el estrecho de Ormuz, ante las pretensiones de Trump de controlar este estratégico paso comercial.
Por su parte, Israel continúa con su propia ofensiva contra Irán, incrementando las divergencias con la estrategia estadounidense después de que el ministro de Defensa, Israel Katz, anunciara que Tel Aviv «intensificará» y «expandirá» sus ataques contra Irán.
Israel ha amenazado con seguir eliminando altos mandos iraníes tras la muerte del comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria, Alireza Tangsiri, a quien acusa de estar detrás de las medidas militares para bloquear el tránsito naval en Ormuz. Esta acción ocurre en clara contradicción con la suspensión de ataques anunciada por Trump a las centrales eléctricas de Irán.
