
MADRID, 25 Ago. – El ministro marroquí de Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, ha planteado nuevamente la reivindicación de Marruecos sobre Ceuta y Melilla durante una festividad religiosa presidida por el rey Mohamed VI, donde también estuvieron presentes el príncipe heredero, Mulay Hasán, y el primer ministro, Aziz Ajanuch.
Durante su discurso en la celebración en el Palacio Real de Rabat, con motivo del Eid al Maulud, que conmemora el nacimiento del profeta Mahoma, Toufiq hizo referencia a las dos ciudades autónomas, citando a eruditos islámicos nacidos en Ceuta antes de que este territorio del norte de África pasara a estar bajo soberanía española en 1580.
Según la agencia oficial MAP, el ministro destacó el «profundo vínculo» de los marroquíes con Mahoma. Este vínculo se manifiesta a través de expresiones tanto políticas, como la comandancia de los creyentes que ostenta el monarca como descendiente del profeta, como de carácter espiritual y emocional.
En su discurso, Toufiq mencionó obras del cadí Ayyad, titulado ‘Tratado sobre las virtudes curativas del conocimiento de los derechos del Profeta’, y de Abú al Abbas al Zafi, ‘Antología de poemas compuestos en celebración del nacimiento del ilustre Profeta’. También hizo alusión a la obra del imán Al Jazuli, ‘Las guías hacia los caminos del Bien’, cuyas oraciones han sido enarboladas por los marroquíes «en su lucha sagrada para liberar las ciudades ocupadas situadas a lo largo del océano Atlántico a comienzos de la época contemporánea».
El cadí Ayyad, nacido en Ceuta a finales del siglo XI, fue juez de la ciudad y también ejerció brevemente como juez en Granada, siendo considerado uno de los siete santos de Marrakech. Al Zafi, nacido en Ceuta, pertenecía a la familia gobernante de la ciudad en el siglo XIII, mientras que el imán Al Jazuli, figura destacada del sufismo en Marruecos, vivió en el siglo XV.
Las palabras de Toufiq, que emplearon argumentos religiosos e históricos, se produjeron tras las declaraciones del ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi. Este último había reivindicado los «derechos históricos y geográficos» de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, así como la necesidad de un diálogo sobre la cuestión con España, en el contexto de la entrada de aproximadamente 80.000 migrantes en Ceuta entre el 30 y 31 de agosto.
El evento, según la agencia MAP, también contó con la presencia de los presidentes de las dos Cámaras del Parlamento, consejeros del rey, miembros del Gobierno, presidentes de instancias constitucionales, oficiales superiores del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Reales, miembros del cuerpo diplomático islámico acreditado en Rabat, así como varios ulemas y otras personalidades civiles y militares.
El monarca llegó a Rabat en un vehículo conducido por el príncipe heredero, acompañado de dos de sus más cercanos consejeros, Fuad Alí el Himma y Taieb Fassi Fihri, tal como se mostró en imágenes difundidas a través de las redes sociales.
