Una niña ha acusado a su padre de golpearla en Eivissa tras una discusión en la ducha cuando tenía 12 años. En su defensa, el padre ha presentado una quincena de denuncias archivadas de la madre contra él y ha acusado a la mujer de «intoxicar» a la menor, así como de iniciar «una cascada de denuncias» cada vez que solicitaba cambios en el régimen de visitas.

El juicio ha quedado este jueves visto para sentencia en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial. La Fiscalía solicita que el hombre sea condenado a nueve meses de prisión como supuesto autor de un delito de maltrato puntual. Los fiscales han pedido que se considere por qué la niña no informó inmediatamente a su madre sobre la supuesta agresión, revelada varios días después mientras revisaba su móvil.
Aparece también que la menor aseguró haber grabado un vídeo del hematoma causado por la supuesta agresión inmediatamente después, aunque no se ha confirmado si esto ocurrió así o unas horas después.
El Ministerio Público, en este caso, no considera que exista una acusación de abuso sexual, a diferencia de lo que sostiene la acusación particular en representación de la madre. Por su parte, el padre ha negado haber golpeado a la niña, argumentando que solo la agarró para sacarla de la ducha durante la discusión. Él sostiene que la denuncia es resultado de las influencias de la madre, quien, según su testimonio, «siempre quiso sacarle del medio». La pareja tuvo a la niña mientras ya estaban separados.
El padre ha afirmado: «Cuando se dictó la primera modificación de medidas, empezó la guerra. Es el cuento de nunca acabar». Según su relato, la niña, influenciada por su madre, lo amenazaba cada vez que no obedecía sus instrucciones, alegando que ella aseguraba que él la maltrataba. “Me amenazaba cada dos por tres, siempre con la misma frase”, ha subrayado.
Las denuncias de la madre también habrían afectado a la familia del padre. «Todos le tienen miedo. No ha dejado títere con cabeza», ha añadido. En relación a la acusación de abuso sexual, el hombre ha apuntado que los supuestos tocamientos eran parte de un juego infantil. La defensa del padre ha solicitado su absolución, destacando que «llevan 14 años con conflicto entre las partes».
La niña, a su vez, ha afirmado que su padre la golpeó al sacarla de la ducha. En respuesta a preguntas de la fiscal, ha explicado que no llamó a su madre en ese momento por miedo y que se grabó un vídeo con la esperanza de que su madre lo vería y, con ello, «solucionaría el problema».
La menor ha negado haber manipulado el vídeo para mostrar una lágrima, como sugirió un perito, y ha afirmado que no tiene interés en perjudicar a su padre. Durante el juicio, también ha declarado la actual pareja del hombre, quien indicó que, en caso de haber observado algún comportamiento inapropiado, habría hecho la denuncia correspondiente en su ejercicio profesional como trabajadora social.
Los acontecimientos alegados se habrían producido durante la primera quincena de julio de 2023 en el domicilio del padre en Eivissa. Según la acusación del Ministerio Público, el padre habría golpeado a su hija menor en el hombro, causándole un hematoma que requeriría asistencia médica.
