La Policía Nacional ha arrestado a un ‘groomer’ que ciberacosaba sexualmente a menores de edad en Madrid, tras recibir la alerta de una víctima con ideas suicidas en la red social TikTok. Este hombre, que vivía en condiciones precarias en un piso de la capital, fue localizado en menos de 24 horas y ya se encuentra en prisión.

MADRID/TOLEDO, 24 Mar. (EUROPA PRESS) –
El detenido es un español de 28 años, con antecedentes por delitos similares y una requisitoria de ingreso en prisión por una sentencia de 2024. Esta situación lo llevó a vivir escondido y sin salir de su vivienda en el barrio de Moratalaz, desde donde logró captar al menos a cinco niñas, todas del mismo grupo de amigas que residen en Toledo.
OCULTO EN UNA VIVIENDA EN MORATALAZ
«Era un fantasma, vivía ocultando su identidad, no tenía nada a su nombre», indicaron los investigadores de la Unidad Central de Ciberdelincuencia y de la UFAM de Toledo en una rueda de prensa en el Complejo Policial de Canillas (Madrid). Las víctimas, niñas de entre 14 y 12 años, presentan trastornos de personalidad.
El aumento de alertas suicidas tramitadas por esta unidad es preocupante, con 126 casos registrados en 2025. Los especialistas advierten sobre la importancia de no compartir imágenes comprometidas a través de redes sociales con desconocidos, recordando que «en la red casi nadie es quien dice ser».
Este ‘groomer’ se escondía en un bloque de viviendas en Moratalaz junto a su exnovia y el padre de ella. Utilizaba dos teléfonos móviles para hacerse pasar por un menor y así captar a menores vulnerables para que le enviaran contenido sexual, llegando a ofrecerles dinero a cambio. «Estaba 24 horas conectado», subrayaron las autoridades.
La investigación comenzó a finales de enero, cuando los agentes recibieron una alerta de posible suicidio de una usuaria de 14 años durante una publicación en directo en TikTok. Así se inició una investigación por ‘bullying’ y ‘grooming’. En menos de 24 horas, se logró localizar al ciberacosador, quien fue detenido el 25 de febrero.
OFRECÍA HASTA 300 EUROS A LAS VÍCTIMAS
La investigación reveló que, una vez ganada la confianza de las víctimas, les pedía imágenes íntimas y videollamadas de carácter sexual, llegando a ofrecer entre 100 y 300 euros a cambio de que accedieran a sus demandas. Además, accedía a los contactos de las menores, lo que le permitía extender su red de posibles víctimas.
Las imágenes que obtenía eran compartidas con otros contactos si las niñas no accedían a reunirse con él en persona. En al menos una ocasión, convenció a una menor para que se encontrara con él en una estación de autobuses de Toledo. La víctima, al darse cuenta de que era un adulto, salió corriendo, pero él logró persuadirla de nuevo diciéndole que su aspecto avejentado se debía a que padecía cáncer.
Los agentes finalmente dieron con su paradero en un piso en Moratalaz, donde vivía en condiciones deplorables, con cuatro perros y rodeado de excrementos, sin salir de casa durante años para realizar trámites como renovar su DNI o el carnet de conducir. Los investigadores sospechan que el ‘groomer’ utilizaba la identidad de su hermano gemelo para pasar desapercibido.
