PAMPLONA, 10 de octubre. (EUROPA PRESS) – La presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, ha declarado que «ningún presupuesto, por muy récord que sea, va a limpiar la sombra de corrupción que asola a Chivite», tras la aprobación del anteproyecto de Presupuestos de Navarra para 2026.
Críticas a la gestión del Gobierno de Navarra
En este sentido, Ibarrola ha resaltado que «unos presupuestos en los que las prioridades las marca de nuevo EH Bildu no pueden ser nunca unos buenos presupuestos para el progreso y la prosperidad de Navarra». Además, ha enfatizado que «a nosotros, desde luego, no nos generan ninguna confianza». Ha anunciado que «UPN estará vigilante ante los compromisos políticos que la izquierda abertzale pretenda arrancar a María Chivite para dar su aprobación».
Desconfianza en los objetivos del presupuesto
Según ha indicado en un comunicado, «el Gobierno de Chivite quiere dar la sensación a la ciudadanía de que está trabajando con total normalidad, cuando todos sabemos que no es así». Ibarrola ha insistido en que «lo verdaderamente histórico es que, como ya pasó hace años con un Gobierno socialista, Navarra esté de nuevo en boca de toda España por una supuesta trama de corrupción que habría nacido aquí y que habría podido beneficiarse de alguna adjudicación del Gobierno foral».
Pactos ocultos y falta de soluciones
La presidenta de UPN ha aseverado que todas las actuaciones del Gobierno de Chivite, así como el anteproyecto de Presupuestos Generales de Navarra para 2026, tienen su origen en «los pactos ocultos de Cerdán con Otegi». Ibarrola ha insistido en que «estos acuerdos no dan respuesta a los verdaderos problemas de los navarros, sino a las necesidades políticas del PSOE y EH Bildu de repartirse los sillones en el Gobierno de Navarra, en el Ayuntamiento de Pamplona y en el Gobierno de España».
Consecuencias para los ciudadanos
Ibarrola ha destacado que «los presupuestos de los Gobiernos de Chivite se apoyan en un modelo que no compartimos y que da como resultado que los ciudadanos paguen más impuestos a cambio de recibir peores servicios públicos». Ha advertido que «la cifra de gasto será histórica, pero no se dan cuenta de que una cosa es gastar y otra gastar de manera eficaz y eficiente», y que «la realidad es que estamos sufriendo un retroceso en los servicios».
Añadió que «todo ese gasto tiene su origen en el bolsillo de los ciudadanos, que cada año tienen que pagar más impuestos sin que vean compensado ese esfuerzo». Ante la cifra elevada de ingresos prevista para 2026, Ibarrola teme que «la cacareada reforma fiscal de la que están hablando va a ser imperceptible para la mayoría de los navarros».
Problemas sin resolver
Para Ibarrola, este modelo «no soluciona los problemas de las más de 65.000 personas que esperan una cita con el especialista, de los más de 20.000 ciudadanos que no encuentran una vivienda a precio asequible, de los más de 120.000 que viven en riesgo de pobreza, o de las miles de familias a las que se está crujiendo a impuestos». También mencionó que «tampoco sirven para frenar el paro juvenil ni para mejorar las condiciones de trabajo y salarios para nuestros jóvenes».
