La portavoz de Coalición Canaria (CC) en el Congreso de los Diputados, Cristina Valido, ha advertido en un escrito remitido a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, que la formación nacionalista no apoyará el Pacto de Estado por el Clima si no se «corrige» el enfoque actual del documento. Valido ha declarado que «las islas no pueden seguir siendo invisibles en las políticas climáticas del Estado».
CC ha recordado en el documento enviado a la ministra que Canarias es uno de los territorios más vulnerables ante el cambio climático, y ha señalado que, en su actual diseño, la iniciativa del Ejecutivo central deja fuera elementos esenciales para el Archipiélago, como el papel de los océanos. La formación considera «sorprendente» que un pacto por el clima no haga ninguna mención a los océanos, que desempeñan un papel clave en la regulación del clima, la biodiversidad, la protección de las zonas costeras y la economía.
Coalición Canaria alertó sobre la omisión de este aspecto en un Estado como España, con un extenso litoral, pero que es aún más alarmante en un territorio como Canarias, completamente rodeado de mar. Ignorar esta realidad compromete la eficacia de cualquier planificación climática. Según indica CC, en un territorio donde gran parte de la población y las infraestructuras se concentran en zonas litorales, la ausencia de un eje estratégico marino y costero supone un error grave.
Para CC, el incremento del nivel del mar, los fenómenos extremos y las inundaciones ponen en riesgo a la población, los ecosistemas y el patrimonio natural. No contemplar estos factores puede tener consecuencias muy negativas. Además, la formación ha resaltado que Canarias ya cuenta con leyes propias en materia de cambio climático y transición energética, puesto que la vulnerabilidad insular requiere un tratamiento diferenciado.
El escrito de Coalición Canaria también señala que los municipios desempeñan un papel fundamental en la adaptación al cambio climático, sobre todo a través de la ordenación del territorio y la protección civil. Por esto, consideran imprescindible dotarlos de más herramientas, recursos y formación, en coordinación con los cabildos y el Gobierno autonómico, algo que no parece estar contemplado en el actual diseño del Pacto de Estado.
AUSENCIA DE MECANISMOS CLAROS DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Otra de las críticas planteadas por la formación nacionalista es la falta de mecanismos claros de participación ciudadana. La población local de Canarias no puede limitarse a recibir información sobre decisiones ya tomadas desde la capital del Estado, sino que debe participar desde el inicio, integrando a técnicos y científicos del Archipiélago en el diseño de las medidas.
Coalición Canaria también lamentó que áreas estratégicas para las islas, como el turismo, el sector primario o la economía azul, queden fuera del texto actual. La formación entiende que el turismo, que representa más del 30% del PIB de Canarias, debe adaptarse al cambio climático con infraestructuras resilientes, reducción de huella hídrica y energética, certificaciones verdes y refugios climáticos. El sector primario necesita un plan de adaptación y, a su vez, la economía azul, estratégica para las islas, ni siquiera es mencionada.
Por otro lado, las universidades y centros de investigación, considerados clave en la búsqueda de soluciones climáticas, requieren financiación y políticas estructuradas para no ver su potencial limitado, lo cual no está contemplado en el Pacto de Estado.
CANARIAS TIENE UNA DE LAS LEGISLACIONES MÁS AVANZADAS
El documento enviado por Valido también apunta que Canarias cuenta con una de las legislaciones más avanzadas de Europa en materia de cambio climático y transición energética, convirtiendo al Archipiélago en un laboratorio natural para ensayar soluciones innovadoras de alcance estatal. Sin embargo, la portavoz advirtió que el Pacto de Estado por el Clima, surgido como respuesta a catástrofes recientes, carece de la visión estratégica a largo plazo que necesita el Estado y relega a Canarias a un segundo plano en la agenda climática nacional.
