Caracas (EFE).- Venezuela agradeció este sábado «el apoyo» del secretario general de la ONU, António Guterres, ante lo que el Gobierno de Nicolás Maduro califica como una «amenaza militar» de EE.UU. en el Caribe, en alusión al despliegue naval que mantiene este país para, según Washington, combatir el narcotráfico. Caracas, sin embargo, considera esta afirmación como una mentira y denuncia lo que considera un plan para forzar un «cambio de régimen».
A través de Telegram, el ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Yván Gil, informó sobre un «importante» encuentro en Nueva York al margen de la Asamblea General de la ONU. Según el funcionario chavista, Guterres «ha afirmado que considera injustificada e inaceptable la amenaza militar de Estados Unidos en el Caribe».
El canciller, en nombre del presidente Nicolás Maduro, defendió «la soberanía y paz de Venezuela, un país libre de cultivos ilícitos y sin incidencia en el tráfico internacional de drogas».
Gil reiteró que el despliegue militar estadounidense «viola la Carta de la ONU y pone en riesgo la estabilidad y soberanía de toda la región». En este contexto, agregó: «El sistema de las Naciones Unidas debe revertir su inacción y no permitir otra agresión criminal contra pueblos inocentes, como el actual genocidio en Palestina, lo cual solo conduciría a seguir destruyendo los principios de la ONU y el multilateralismo, ya hoy convalecientes».
Venezuela asegura que no es «una amenaza»
Este viernes, Gil representó a su país en el estrado de la Asamblea General de las Naciones Unidas y aseguró que Venezuela no es «una amenaza para nación alguna». En este sentido, advirtió que, como a Venezuela «no se le puede acusar de tener armas de destrucción masiva o armas nucleares», declaró que se «inventan vulgares y perversas mentiras» en su contra «para justificar una millonaria amenaza militar», que tachó de «atroz, extravagante e inmoral».
Desde agosto, EE.UU. ha interceptado cuatro embarcaciones supuestamente relacionadas con el narcotráfico en el Caribe, de las cuales al menos tres, según Washington, procedían de Venezuela. Ante esta situación, Maduro, junto con los poderes públicos del país, estudia desde el martes un decreto que declararía el «estado de conmoción exterior en todo el territorio».
La cadena NBC News informó recientemente, citando a dos funcionarios de EE.UU. anónimos cercanos al asunto, que el Ejército de ese país está preparando planes para atacar a narcotraficantes sobre territorio venezolano en las próximas semanas.
