En el pleno del martes pasado, el conseller de Educación y Universidades de Baleares, Antoni Vera, rechazó las acusaciones de que la proposición de ley presentada por el Partido Popular (PP) para introducir el castellano como lengua vehicular constituyera un «ataque al catalán». Vera afirmó que este planteamiento es parte de una agenda política y no responde a una necesidad educativa.
Reacciones en el Pleno
Durante la sesión, la diputada de MÉS per Mallorca, Maria Ramon, criticó la estrategia del PP y defendió que el sistema educativo precisa «más recursos y más inversión, y no ataques a la lengua propia». Según Ramon, la introducción del castellano como lengua vehicular «no aporta nada» pedagógicamente, generando en cambio «tensión» a nivel social.
Vera, no obstante, reafirmó que la proposición de ley no busca menoscabar el uso del catalán, subrayando que el Govern «respeta» la ley de normalización lingüística y el decreto de mínimos. Además, argumentó que el sistema educativo necesita mejoras en infraestructuras y un sistema de evaluación que no convierta al profesorado en burocráticos.
Críticas desde Vox
El diputado de Vox, Sergio Rodríguez, también se dirigió al conseller para cuestionar los efectos prácticos de la propuesta del PP, sugiriendo que «cambiarlo todo para que nada cambie» es una maniobra política, resaltando que es «imposible» lograr un equilibrio entre las lenguas mientras el Govern «se empeñe en blindar toda la normativa lingüística».
Rodríguez cuestionó: «¿Dónde está el equilibrio?», refiriéndose a la autonomía de los centros educativos en relación con la Constitución. Sin embargo, Vera defendió que la propuesta de ley de los populares es coherente con el acuerdo de presupuestos para 2025 que el PP firmó con Vox, enfatizando que no pretende alterar el equilibrio, sino garantizar la presencia del castellano en el sistema educativo, tal como ya sucede con el catalán.
Perspectivas Futuras
El conseller concluyó que los efectos de la propuesta son «de garantía y reconocimiento y no de imposición», afirmando que el Ejecutivo cumple con los compromisos parlamentarios. Según Vera, es esencial que la comunidad educativa de Baleares tenga la oportunidad de dialogar y construir un consenso positivo en lugar de centrarse en la confrontación.
