CUENCA, 10 sep. (EUROPA PRESS) – Una antigua iglesia abandonada, ubicada en el desaparecido poblado de La Puebla de San Blas, acoge desde este miércoles el Centro de Interpretación y Trashumancia de Villar de la Encina. Este centro ha sido inaugurado en un acto presidido por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
El nuevo centro tiene como objetivo mostrar a los visitantes la importancia de la trashumancia y la historia de Villar de la Encina y su entorno. Además, contará con un espacio destinado a que los pastores de la zona puedan asearse y descansar.
El alcalde de Villar de la Encina, Santiago Vieco, destacó la relevante historia del edificio que alberga este centro de interpretación y reflexionó sobre la «angustia» vivida por la última persona que habitó La Puebla de San Blas, quien podía ver desde su ventana Villar de la Encina, que llegó a tener 700 habitantes, mientras su pueblo se encaminaba a la desaparición.
Vieco también señaló que «generar riqueza» es una forma de combatir la despoblación, y enfatizó que las administraciones no deben permitir que los pueblos se vacíen. Con esta finalidad, se ha creado este centro que se apuesta por la historia como un mecanismo para que los pueblos se mantengan. A pesar de tener menos de 150 habitantes, Villar de la Encina ofrece servicios que han atraído a varios matrimonios jubilados, quienes se han instalado allí porque consideran que es un lugar «donde se vive bien».
Reuniones para Defender el Desarrollo Rural
En la inauguración, también estuvo presente el presidente de la Diputación, Álvaro Martínez Chana, quien alabó la «perseverancia» del alcalde y celebró los resultados del nuevo centro de interpretación. Martínez Chana subrayó la importancia de que las administraciones «crean» en el medio rural, especialmente en tiempos difíciles para el desarrollo rural.
En relación a esto, el presidente de la Diputación anunció que la semana siguiente mantendría una reunión con los grupos de acción local de la provincia para consensuar una postura común frente a la propuesta de la Comisión Europea de eliminar los fondos de desarrollo de la Política Agraria Común.
Por su parte, Emiliano García-Page concluyó el acto de inauguración reivindicando el trabajo de alcaldes como Santiago Vieco, afirmando que «esto es en lo que creemos» y citando la famosa frase de «Fuenteovejuna, todos a una», que desearía ver reflejada en la política actual.
García-Page también comentó: «Si escucharan en Madrid la cantidad de servicios que tenéis, muchos dirían que no los tienen». Defendió la necesidad de garantizar la sanidad y la educación «independientemente de la población».
