El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha realizado una valoración del año 2025, calificándolo como «un año prometedor para Ceuta en el que se han logrado hitos estratégicos determinantes para el presente y porvenir de nuestra ciudad». Entre los logros destacados se encuentran la implementación de un cable eléctrico submarino, la cesión de suelo de Defensa para construir viviendas, la inauguración de la estación marítima, y una inversión en educación cercana a los 20 millones de euros, a pesar de la falta de competencias. Además, se menciona la aprobación del Real Decreto para la acogida y traslado de menores migrantes, «una herramienta que ha demostrado ser útil, ya que desde su aplicación se han trasladado a 184 menores sin que haya tenido un efecto llamada». Todo esto refleja la posibilidad de aspirar a un nuevo modelo económico caracterizado por cifras récord en el número de personas dadas de alta en la Seguridad Social, el crecimiento de la industria del juego online, el aumento de las importaciones y la favorable evolución de los indicadores turísticos, así como la llegada de nuevos operadores.
En cuanto a los servicios bajo la competencia de la Ciudad, se han producido avances significativos, aunque Vivas ha subrayado que «es mucha la tarea que queda pendiente, hay mucho margen de mejora».
El presidente también ha abordado el tema del empleo, considerándolo «un problema estructural que solo puede afrontarse de una manera estructural: promoviendo el desarrollo económico y apostando decididamente por la Formación Profesional».
Sobre educación y sanidad, el Gobierno seguirá denunciando incumplimientos y demandando atención a las necesidades aún no resueltas.
Un elemento relevante en este balance es la AD Ceuta, a la que se refiere como «el fenómeno sociológico más importante de 2025 en nuestra ciudad, una inyección de moral, ánimo e ilusión difícilmente superable».
El bien común de Ceuta por encima de todo
«En 2025 hemos vuelto a defender los pilares del edificio cada vez que ha sido necesario», afirma Vivas.
- Al negar que Ceuta esté desprotegida o abandonada, se afirma la realidad para generar confianza, ya que sin ella, el futuro de Ceuta no tiene viabilidad.
- Al asegurar que el sentimiento de pertenencia a España es compartido por todos los ceutíes, se reconoce una verdad innegable.
- El aprecio y respeto por la multiculturalidad se manifiesta por ser justicia, ya que la convivencia es la única alternativa.
- Al defender y ejercer la lealtad institucional, el sentido de Estado y el diálogo social, se acepta que no hay otra manera de afrontar la compleja realidad de Ceuta.
En definitiva, para avanzar en el futuro de esta ciudad, son imprescindibles la estabilidad y la gobernabilidad.
