El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha intervenido este Miércoles de Ceniza en el acto de la Nómima de Salida, celebrado en el Salón del Trono del Palacio de la Asamblea. Esta ceremonia institucional y solemne marca el inicio de la Cuaresma en Ceuta.
Las calles de Ceuta se preparan para la Semana Santa
Durante su discurso, el jefe del Ejecutivo autonómico ha subrayado que este acto “pone de manifiesto, de manera pública”, que las calles de la ciudad, “de punta a punta, desde el Príncipe hasta el Valle”, volverán a convertirse en escenario para la representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.
Vivas ha destacado que la Semana Santa será posible “porque así lo quieren los ceutíes”: unos, participando activamente desde el fervor y la devoción; otros, desde el respeto, un respeto que ha definido como “clamoroso” y que simboliza que Ceuta es “tierra de encuentro y de concordia”, donde el aprecio mutuo constituye la base de la convivencia en paz y armonía.
Reconocimiento a la familia cofrade
El presidente ha puesto el acento en el esfuerzo colectivo que sostiene la Semana Santa ceutí, agradeciendo la labor de miles de personas que integran la familia cofrade: miembros de juntas de gobierno, hermandades, capataces, ayudantes, contraguías, costaleros, nazarenos, penitentes, acólitos y componentes de bandas de música, entre otros. Un trabajo que, según ha señalado, “no tiene precio, pero sí mucho mérito”, animado por la fe, la fidelidad al legado recibido y, sobre todo, por el cariño a Ceuta y a su Semana Santa.
En nombre de todos los ceutíes, Vivas ha dado las gracias por “cuidar un patrimonio espiritual, histórico, cultural y artístico de valor incalculable para nuestra ciudad”. También ha tenido un recuerdo para Don José Montes Ramos, fallecido el pasado año, a quien ha reconocido por sus aportaciones a la Semana Santa local, incluyendo el formato actual de este acto institucional, vigente desde 1992.
Felicitaciones y compromiso institucional
El presidente ha felicitado a Irene Hoyos por el cartel anunciador de la Semana Santa, así como a los autores de las otras dos obras premiadas. Además, ha expresado su confianza en el pregonero, Adán del Campo, de quien ha destacado su juventud como símbolo de renovación y continuidad generacional.
Asimismo, ha trasladado su reconocimiento al Consejo y a su presidente por su actitud “condescendiente y responsable” para adaptarse a circunstancias complejas, desde la Semana Santa marcada por la COVID-19 hasta las dificultades derivadas de obras en la ciudad, como las que este año afectan a Hadú.
En relación con las demandas pendientes del ámbito cofrade —un almacén para los pasos y una nueva sede para el Consejo—, Vivas ha asegurado que se trata de reivindicaciones legítimas que el Ejecutivo se compromete a encauzar y concretar “en breve”, con calendario y formalidades.
Humildad, misericordia y esperanza
Finalmente, el presidente ha concluido su intervención destacando los valores que encarna la Semana Santa: humildad, misericordia y esperanza. Ha enfatizado la humildad frente a la soberbia y la exclusión, la misericordia para estar del lado de quienes “no pueden con la cruz”, de los pobres, enfermos y desamparados; y la esperanza en el triunfo del bien sobre el mal, de la luz frente a la oscuridad y del amor frente al odio.
Un amor que ha vinculado con la figura de Santa María de África, Madre y Patrona de Ceuta, a quien se ha encomendado para que continúe siendo “faro, luz y guía” de todos los ceutíes en la nueva Cuaresma que ahora comienza.
