MADRID, 25 de mayo. (EUROPA PRESS) – El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ha calificado de «conjeturas disparatadas» los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, los cuales fueron entregados al juez José Luis Calama. En dichos informes se expone que el líder socialista habría encabezado la «cúspide» de una supuesta red de influencia. Zapatero ha atribuido estas acusaciones a su apoyo a Pedro Sánchez en la campaña electoral del 23 de julio.
Defensa de la reputación
El presidente del Ateneo de Madrid, Luis Arroyo, quien trabajó en Moncloa durante la presidencia de Zapatero como jefe de gabinete de los secretarios de Estado de Comunicación, Miguel Barroso y Fernando Moraleda, se ha pronunciado en representación del expresidente. En una intervención en el programa ‘Mañaneros 360’ de TVE, Arroyo ha comentado que Zapatero tiene «ganas» de defender su reputación y verdad en la comparecencia programada para el 2 de junio en la Audiencia Nacional.
Cuestionamiento de las acusaciones
Arroyo ha explicado que Zapatero se encuentra «muy sorprendido» por las «suposiciones» del auto de imputación del juez Calama, y ha puesto en duda que se le atribuya la responsabilidad de ser «la cabeza» de una organización jerarquizada que supuestamente «controlaba los flujos financieros».
Contexto de las acusaciones
El representante del expresidente ha destacado que Zapatero relaciona estas acusaciones «al contexto político» de 2023, dado que comienza a defender «de manera muy destacada» al Gobierno de Sánchez durante la campaña electoral. Según Arroyo, esto coincide con la aparición de «ataques brutales» que están causando un daño considerable a la reputación de un presidente cuya conducta siempre ha sido «impecable».
Defensa de sus actividades
En lo que respecta a la acusación de delito de tráfico de influencias, Arroyo señaló que Zapatero ha estado trabajando «en multitud de causas, algunas remuneradas y otras no» desde 2012. El expresidente ha declarado que «tiene acceso a determinadas personas» debido a su experiencia como presidente del Gobierno por siete años. Arroyo concluyó insistiendo en que las actividades de Zapatero son «perfectamente legales» y han sido debidamente declaradas a Hacienda.
