El Ayuntamiento de Zaragoza prevé un ahorro anual de 2,1 millones de euros mediante el cambio de 9.600 luminarias de vapor de sodio a tecnología LED, en el marco del programa Reluzes. Esta transformación no solo reducirá costes, sino que también mejorará, al menos, un 70% la visibilidad nocturna en la ciudad, al modificar cómo se proyecta la luz del alumbrado público.
El cambio promete eliminar sombras y permitir una apreciación más nítida de los colores, ya que el haz de luz se centrará en el trayecto, evitando la dispersión hacia arriba que ocurre en la actualidad. La sustitución de estas luminarias ha comenzado en diciembre, avanzando a un ritmo de 50 nuevas luminarias al día, lo que representa un 18% del total previsto. Este esfuerzo se realiza gracias a un préstamo de 10 millones de euros a interés cero otorgado por el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), con un plazo de devolución de 4,8 años, basado en los ahorros eléctricos anuales.
El ahorro energético proyectado es equivalente a la reducción de 1.307 toneladas de CO2 al año, un impacto ambiental comparable a lo que supondría plantar 17.000 pinos carrascos, similar a los que se encuentran en los Pinares de Venecia. Los 9.600 puntos de luz que serán sustituidos se unirán a otros 17.000 que ya han sido transformados en tecnología LED, aunque todavía queda un largo camino por recorrer para alcanzar la cifra total de 87.000 luminarias en Zaragoza.
Entre las luminarias ya cambiadas se encuentran las que iluminan la calle Pignatelli-Zamoray, en el Casco Histórico. La renovación también se llevará a algunos distritos como Arrabal, Barrio Jesús, San José, Torrero y La Paz. El próximo programa ‘Reluz y Dos’ incluirá intervenciones en el Tercer Cinturón, Valdespartera y en parques, donde se instalarán sensores de presencia para optimizar el uso de la luz según la actividad de viandantes.
Más Seguridad
El consejero municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, y María José Sanz, jefa de la Unidad de Mantenimiento y Obras del Alumbrado Público del Ayuntamiento, presentaron estos datos a los medios. Sanz destacó que, al incrementar la uniformidad luminosa del 50% al 70%, se logrará «mucha más seguridad en la calle», aunque reconocerá un período de adaptación. La nueva iluminación generará un efecto visual similar a una «alfombra de luz», mejorando la percepción cromática y permitiendo a los transeúntes identificar obstáculos, diferencias de altura y elementos urbanos como árboles y edificios.
Mejoras Visibles
Con la llegada de 2027, la normativa prohibirá el uso de lámparas de descarga de gas, lo que obligará a unos cambios adicionales hacia la tecnología LED. Esta situación llevó al IDAE a lanzar una convocatoria de ayudas para ciudades de más de 50.000 habitantes, logrando que Zaragoza fuese una de las beneficiarias que más fondos obtuvieron, con un ahorro energético previsto superior al 70%.
Además, la reducción de la contaminación lumínica no solo mejora los ritmos circadianos y la salud humana, sino que también beneficia a la biodiversidad, protegiendo al 65% de las especies nocturnas y facilitando la recuperación del derecho a disfrutar de un cielo estrellado.
La intensidad de la luz varía según el tipo de vial a iluminar: las vías principales alcanzarán los 2.700 grados Kelvin para mayor seguridad en el tráfico, mientras que las áreas residenciales tendrán una intensidad de 2.000K y, en zonas verdes, de 1.800K, buscando un equilibrio que favorezca la biodiversidad.
Uno de los aspectos sobresalientes de este cambio es la uniformidad del área iluminada, que aumenta la percepción cromática a pesar de un color más cálido. El nuevo diseño evita sombras duras y sugiere que se podría reducir el número de farolas en ciertas calles, como en la calle Alfonso I, donde se podrían reemplazar tres fuentes de luz por una sola.
Es conveniente señalar que las necesidades de iluminación en el sur de España difieren notablemente de las del norte de Europa. Mientras en Zaragoza se utiliza una luminaria cada 20 o 30 metros, en ciudades como Berlín se espacian cada 50 metros, reflejando así un estilo de vida más activo en las calles del sur.
Iluminación Plaza del Pilar
Dentro del programa Reluzes, también se avanzará en la mejora de la iluminación de la Plaza del Pilar, aprovechando la instalación de cámaras de conteo para regular la luz. El actual exceso de luminosidad impide apreciar todos los detalles de la basílica, ya que a mayor intensidad se pierde la capacidad de captar matices y detalles visuales importantes.
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