Sentimientos encontrados en el acto institucional celebrado en el Teatro del Revellín con motivo del Día de Ceuta: tristeza e indignación, por un lado; esperanza y unión, por otro.
Situación actual y compromiso del pueblo ceutí
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha iniciado su intervención afirmando que “Ceuta está en peligro. Ceuta está triste, herida, indignada, preocupada, con el alma en vilo, pero sigue en pie.”
“En pie gracias a la firme determinación de un pueblo que, con su comportamiento, está dejando claro que Ceuta no se rinde, que Ceuta se defiende, se defiende por encima de ideologías, credos, culturas y orígenes; un pueblo maduro que no cae en la provocación de quienes, aprovechando la dificultad, pretenden dividirnos.”
“En pie gracias a las múltiples muestras de apoyo y solidaridad recibidas desde todos los rincones de España.”
“En pie gracias a la entrega y sentido del deber, al trabajo desarrollado en unas condiciones de extrema dificultad por nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, nuestros militares, nuestros sanitarios, nuestros voluntarios y, en general, todas las personas que, desde distintos cometidos y áreas, están dando lo mejor de sí para afrontar un desafío nunca antes conocido.”
Reflexiones sobre la invasión y su contexto
Vivas ha recordado los fatídicos 30 y 31 de julio, días en los que Ceuta fue invadida y sigue invadida. El presidente ha señalado la pregunta clave: “¿A quién beneficia lo ocurrido?”. Para Vivas, “Sin duda alguna, a Marruecos en su persistente intención de asfixia, acoso y derribo de nuestras dos ciudades.”
Además, ha advertido sobre la intención de desestabilizar a Ceuta en todos los órdenes y ha destacado la importancia de mantener la unidad de los ceutíes en la defensa de su españolidad. “Nuestra seguridad está en sus manos y en riesgo la unidad de los ceutíes”, añadió.
Propuestas para el futuro
El primer objetivo de Vivas es volver a la normalidad cuanto antes, pero resalta que “sería un grave error no ir más allá; lo ocurrido debe suponer, para Ceuta y para España, un antes y un después, un punto de inflexión que debe concretarse en determinadas políticas y posicionamientos.”
Las propuestas que ha presentado son:
- A Marruecos le tenemos que exigir que respete nuestra integridad territorial y, por tanto, nuestra frontera.
- El control y la vigilancia de nuestra frontera no puede estar en manos de Marruecos, tiene que estar en manos de España y de Europa.
- El Estado no puede replegarse en Ceuta, tiene que potenciar su presencia a través de las áreas de Defensa, Seguridad, Justicia, Sanidad y Educación.
- Es imprescindible realizar los esfuerzos necesarios en equipamientos, infraestructuras, vivienda e inclusión social para que los niveles de prosperidad y bienestar de los ceutíes sean equiparables a los del resto de españoles.
- El modelo económico de Ceuta debe estar centrado en la idea de más España y más Europa.
- Nuestras dos ciudades requieren de un estatus específico en la Unión Europea, equiparable al de las regiones ultraperiféricas.
- Nuestra singular condición de ser las dos únicas fronteras terrestres y marítimas de Europa en África demanda un replanteamiento en profundidad de la normativa aplicable en materia de devoluciones, expulsiones, rechazos y solicitudes de asilo.
Consideraciones finales
Al hilo de estas reflexiones, el presidente de la Ciudad ha destacado:
- Lo que en Ceuta se dirime concierne a toda España. Si naufraga Ceuta, lo hace toda España.
- La necesidad de continuar fomentando el respeto y aprecio por la realidad multicultural.
- Ceuta es España hasta la médula, desde el origen del hecho hispano.
- Ceuta superará este momento crítico y saldrá reforzada y fortalecida, con renovadas energías y nuevos horizontes.
El presidente también ha expresado su agradecimiento a quienes han recibido la Medalla de la Autonomía, protagonistas en este día especial: la Unidad de Cuidados Paliativos, Adil Mohamed y Mustafa Mizzian a título póstumo.
