Ante las amenazas rusas contra la seguridad y las infraestructuras europeas, la Unión Europea (UE) debe responder con acciones coordinadas, el refuerzo de su defensa y la imposición de sanciones. Esta conclusión se extrae de una reciente resolución aprobada por el Parlamento Europeo, que condena enérgicamente las acciones imprudentes de Rusia que han violado el espacio aéreo de varios Estados miembros.
Condena a las acciones rusas
El Parlamento ha expresado su más firme condena a las «acciones imprudentes y en escalada de Rusia», las cuales incluyen violaciones del espacio aéreo de Polonia, Estonia, Letonia, Lituania y Rumanía. Se mencionan también las incursiones deliberadas de drones en infraestructuras críticas en Dinamarca, Suecia y Noruega. Estas acciones, según el pleno, forman parte de una «guerra militar e híbrida sistemática y provocaciones de Rusia contra la Unión y sus Estados miembros». En este contexto, la resolución recalca que «Rusia es plena e inequívocamente responsable» de las violaciones mencionadas.
La Cámara alienta cualquier iniciativa que permita a la UE y a sus Estados miembros adoptar «medidas coordinadas, unidas y proporcionadas contra todas las violaciones de su espacio aéreo, en particular el derribo de las amenazas aéreas». Asimismo, acoge favorablemente ideas como la creación de un muro europeo antidrones y el establecimiento de una «guardia del flanco oriental». Esto resalta la importancia de asegurar una cobertura amplia para todos los Estados miembros expuestos a amenazas directas a su seguridad. Varias actividades de sabotaje e híbridas llevadas a cabo por Rusia se equiparan a terrorismo patrocinado por el Estado, aunque no alcancen el umbral de agresión armada.
Respuesta firme ante las amenazas
La resolución exige que la UE muestre determinación y deje claro que cualquier intento de un tercer país de violar la soberanía de los Estados miembros será objeto inmediato de represalias. Se hace un llamado al Consejo y a la Comisión para que fortalezcan la eficacia y el impacto de las sanciones a Rusia, con el objetivo de socavar su capacidad para mantener su guerra de agresión contra Ucrania. Este castigo debe extenderse a todos los Estados facilitadores, como Bielorrusia, Irán y Corea del Norte, así como a entidades chinas que suministran bienes de doble uso y componentes militares necesarios para la fabricación de drones y misiles.
Sólido pilar europeo en el seno de la OTAN
En cuanto a la cooperación con la OTAN, el Parlamento apuesta por mejorar la coordinación, unidad y solidaridad entre los Estados miembros, las instituciones de la UE y las estructuras de la Alianza Atlántica. Se subraya la urgencia de avanzar hacia una auténtica Unión Europea de Defensa basada en marcos actuales, como el previsto en el Libro Blanco Conjunto «Preparación en materia de defensa europea 2030». Este avance debe ir acompañado de financiación adecuada, tanto en el marco presupuestario vigente como en el próximo.
La resolución establece que debe existir una mayor coordinación civil-militar en el espacio aéreo, así como dotar a las fuerzas policiales y autoridades civiles con los medios necesarios para detectar y defender contra drones. También se requiere la protección de infraestructuras críticas, como aeropuertos y plantas energéticas.
Aprender de Ucrania
El Parlamento también exige el refuerzo de la cooperación en defensa con Ucrania, especialmente en áreas relacionadas con la tecnología de drones y medidas de respuesta, incluida la cooperación industrial. Se insta a los colegisladores a finalizar la legislación sobre el Programa para la Industria de Defensa Europea (EDIP). Este programa debería usar, junto con el instrumento SAFE, recursos financieros para aprender de la experiencia ucraniana y apoyar a Kiev en su guerra con drones.
La resolución fue aprobada con 469 votos a favor, 97 en contra y 38 abstenciones, indicando un apoyo significativo a las medidas propuestas frente a las amenazas rusas.
