El portavoz de Vox en las Cortes de Aragón, Alejandro Nolasco, ha aceptado el ofrecimiento del presidente del Gobierno autonómico, Jorge Azcón, para regresar al ejecutivo en el departamento de Bienestar Social y Familia. Este retorno tiene como objetivo «el tiempo justo para firmar los convenios para la repatriación de menas,» refiriéndose a menores extranjeros no acompañados.
Durante una rueda de prensa en Teruel, Nolasco reaccionó a los comentarios de Azcón, quien había afirmado anteriormente que los miembros de Vox que piensen que incumplir la ley es el camino correcto deberían aceptar un puesto en el departamento correspondiente y asumir las responsabilidades que ello conlleva. Nolasco aseguró que, al asumir estas competencias, revocará «de inmediato» todos los contratos y convenios firmados por el Gobierno de Aragón con entidades a las que Vox acusa de colaborar con el tráfico de personas, como Accem, Cepaim, Apip-Acam y Cruz Roja, todas ellas «recibirán 0 euros» si Vox tiene el control.
Además, Nolasco indicó que se establecerán acuerdos con países terceros para la repatriación de estos niños migrantes, enfatizando que el proceso tiene «encaje legal» bajo el artículo 35.2 de la Ley de Extranjería, que permite a las Comunidades Autónomas establecer acuerdos con países de origen para facilitar la atención de los menores en su entorno.
Una etapa temporal en el gobierno
Nolasco dejó claro que esta segunda etapa de Vox en el Ejecutivo sería de «unos meses», durante los cuales se firmarán los mencionados acuerdos y se revocarán convenios, además de negarse a acoger a menas en futuras conferencias sectoriales. «Una vez terminada esa tarea, nos volveremos a ir del Gobierno,» afirmó.
El portavoz también destacó que, si Azcón considera que la actual consejera de Bienestar Social y Familia, Carmen Susín, no está preparada para enfrentar los desafíos de la inmigración ilegal masiva, «nosotros sí lo estamos» y se muestran dispuestos a hacer lo que sea mejor para la seguridad y bienestar tanto de Aragón como de España.
Ante esta situación, Nolasco instó al presidente Azcón a formalizar su incorporación al Gobierno a través de la publicación del nombramiento en el Boletín Oficial de Aragón. Su falta de respuesta podría llevar a que se interpretara como un «chascarrillo de barra de bar,» según sus propias palabras. Nolasco también subrayó que su respuesta a Azcón fue a través de los medios, ya que el presidente «no nos llamó» para discutir el asunto en privado.
Al abordar la controversia actual, Nolasco comparó la situación con el debate sobre la derogación de la Ley de Memoria Democrática en Aragón, recordando que el ministro de Memoria Democrática, Ángel Torres, los había «amenazado» con acciones en foros internacionales, a lo que él respondió con una invitación a demandar incluso ante la Estación Espacial Internacional. Además, mencionó que el PP había dejado entreabierta la posibilidad de asistir a negociaciones sobre esta derogación, pero finalmente decidió no participar.
Concluyó afirmando que «nadie en el Gobierno de Aragón ha ido a la cárcel ni ha sido condenado por la derogación de la Ley de Memoria Democrática».
