PAMPLONA, 27 Dic. (EUROPA PRESS) – La titular del juzgado de instrucción n°3 de Pamplona ha decretado prisión provisional, comunicada y sin fianza para el responsable del accidente de tráfico múltiple ocurrido el pasado 22 de noviembre en la A-12, a la altura de Zizur Mayor. En este siniestro se vieron implicados seis vehículos, resultando en el fallecimiento de una mujer y heridas de diversa consideración para otras seis personas.
Cargos y sanciones
Al investigado se le atribuye un presunto delito de homicidio por imprudencia grave, un delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, un delito de conducción temeraria, así como al menos dos delitos de lesiones por imprudencia grave. Las penas que enfrenta podrían ascender hasta cuatro años de prisión.
Detalles del accidente
Según el atestado presentado por la Policía Foral, el 22 de noviembre, a las 22:46 horas, el investigado decidió conducir su vehículo por la Autovía A-12 sabiendo del peligro que su estado físico representaba para la seguridad del tráfico. Se había ingerido alcohol en cantidades que limitaban completamente su capacidad de conducción, con una tasa de alcoholemia de 2,57 g/l y 2,36 g/l, además de dar positivo en otras sustancias por la ingesta de medicación previa. A esto se suma su conducción temeraria al circular a una velocidad de 186 km/h en una vía limitada a 100 km/h.
Consecuencias del siniestro
Como resultado del accidente, una mujer de 55 años, conductora de uno de los vehículos, falleció. Además, el conductor de otro vehículo implicado sufrió una grave fractura abierta de rótula izquierda y fractura de quinto metatarsiano de la mano derecha. Su hijo, de 7 años, resultó herido grave con una fractura de radio distal.
Los heridos leves incluyen al ocupante y al conductor de otro de los turismos implicados, así como a la conductora de un tercer vehículo y su hija de 8 años. También se produjeron daños materiales en los seis vehículos implicados y en elementos fijos de la vía.
Decisiones judiciales
La magistrada ha considerado como necesario imponer la prisión provisional, indicando que es «indispensable para enervar cualquier riesgo de fuga» ante las penas que pueden imponerse. Asimismo, destacó el “elevadísimo riesgo para la seguridad de los usuarios de la vía” antes del accidente, dado que testigos confirmaron que el investigado había estado a punto de cometer otros accidentes graves debido a su forma temeraria de conducir.
La juez también ha apreciado un riesgo de reiteración delictiva, considerando que las medidas alternativas a la prisión provisional, como la retirada del permiso de conducción, no son suficientes para evitar nuevos incidentes similares.
