El candidato de Vox a la presidencia del Gobierno de Aragón, Alejandro Nolasco, ha realizado un contundente llamado a la devolución de los inmigrantes ilegales a sus países de origen y a «cerrar el grifo» a las ONG que les acogen. En una entrevista, Nolasco mencionó problemas de seguridad en varios barrios de Zaragoza, señalando la necesidad de abordar estos temas desde una perspectiva de orden y control.
“Hay que vigilar la seguridad”, afirmó Nolasco, aludiendo a los crecientes problemas en calles como Zamoray-Pignatelli, San Pablo, El Gancho y Delicias. Además, hizo referencia al aumento en el robo de maquinaria agrícola y a incidentes ocurridos en localidades como Alcañiz o Calanda (Teruel). A su juicio, el artículo 35.2 de la Ley Orgánica de Extranjería permite a las comunidades autónomas firmar acuerdos con terceros países para devolver a los inmigrantes ilegales, sosteniendo que el presidente del Gobierno aragonés, Jorge Azcón, «podía haber frenado a las ONG que se benefician del tráfico de personas».
Ante el reciente anuncio de la regularización de 500.000 inmigrantes, Nolasco argumentó que la inmigración masiva «es un problema de primer orden» que requiere atención inmediata. “Este proceso es una de las cosas más graves que ha ocurrido en la política reciente. No hay que olvidar que PP y PSOE votaron a favor de la admisión a trámite de la regularización por motivos electorales”, enfatizó.
OCUPACIÓN ILEGAL
En relación a la ocupación ilegal de viviendas, Nolasco criticó a la vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, por considerar que no es un problema prioritario. «Hace unos días vimos que les habían ocupado un edificio en la calle San Miguel», dijo. Según él, esto refleja una falta de interés por parte de los partidos políticos en la seguridad de los ciudadanos.
“Con Vox, cuando estemos en el Gobierno, daremos una patada a todas aquellas personas que entren de manera ilegal en una casa. Esto se puede hacer comprobando el título de propiedad ante la Policía Local”, añadió Nolasco.
GASTO SUPERFLUO
Nolasco también cuestionó el gasto público destinado a proyectos que considera superfluos, como los 900.000 euros asignados a la Asamblea de Cooperación por la Paz para iniciativas dirigidas a comunidades LGTBQ+ en Colombia. “¿Esto qué es? ¿En qué se gasta esto?”, interpeló, llamando a redirigir esos fondos hacia necesidades más urgentes de Aragón y España.
El candidato advirtió que, a pesar de que el presidente nacional de Vox ha manifestado que atenderán necesidades cuando haya dinero suficiente, la situación actual de Aragón y España es crítica. “Necesitamos buenas carreteras, médicos de calidad y servicios públicos elementales que se han colapsado”, concluyó.
SÁNCHEZ, «UN TIRANO»
Nolasco no dudó en calificar al presidente del Gobierno como “un tirano” y “un psicópata” por su forma de gobernar. Según él, es necesaria una cambio en las políticas socialistas para evitar un nuevo ciclo político que no ofrezca soluciones. “Hay que devolver la esperanza a las personas, generando vivienda asequible para los jóvenes y fortaleciendo la seguridad en nuestras fronteras”, argumentó.
MERCOSUR
En su crítica al acuerdo UE-Mercosur, Nolasco cuestionó cómo se puede permitir que agricultores aragoneses, sometidos a altos impuestos y rigurosos controles, compitan con productos de países cuyas condiciones laborales son desconocidas y, a menudo, inferiores. “Hemos importado productos de calidad cuestionable, poniendo en riesgo la producción local”, reveló.
Se mostró particularmente alarmado por la importación de naranjas y peras de países lejanos, afirmando que esto es «una vergüenza teniendo una de las mejores huertas del mundo». Además, criticó al PP por decir estar en contra de los recortes de la PAC, mientras que sus eurodiputados votan a favor en Bruselas.
FINANCIACIÓN AUTONÓMICA
En cuanto a la financiación autonómica, Nolasco denunció que se premian a ciertas regiones a expensas de otras como Aragón, que luchan por sobrevivir en el sistema de autonomías. “Esto es un despilfarro que no se sostiene”, declaró. Según él, se deben eliminar gastos superfluos y revisar la estructura de los parlamentos autonómicos, que considera insostenible.
“Es como una empresa en bancarrota que no puede mantener a sus empleados ni los servicios que presta”, finalizó Nolasco, resaltando la necesidad de un cambio estructural y una correcta gestión de los recursos.
