Fernando Merino, exdirector del departamento de Construcción de Acciona en Navarra, en la comisión de investigación del Parlamento foral sobre adjudicaciones públicas. – PARLAMENTO DE NAVARRA
PAMPLONA, 25 de febrero. (EUROPA PRESS) – Fernando Merino, exdirector del departamento de Construcción de Acciona en Navarra, ha afirmado este miércoles que su labor en la empresa era «puramente técnica» y que no le correspondía a él decidir con qué otros socios trabajaba la compañía.
Según ha asegurado en su comparecencia en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra sobre adjudicaciones públicas, su trabajo comenzaba una vez que las obras ya habían sido adjudicadas y él no formalizaba las uniones temporales de empresa, tampoco en los casos en los que participaba Servinabar.
Merino sostuvo: «No entro a discutir. A mí me dan una obra con un socio y la ejecuto, no voy a entrar a discutir si el socio es bueno o es malo. Desde que yo llegué a Navarra he hecho diferentes obras con diferentes socios. En algunos casos ha sido Servinabar y en otros han sido otros, y en ningún caso he elegido yo a ninguno de los socios con los que he tenido que ir a ninguna obra, ni lo que pueden aportar o desaportar».
El exdirector, quien trabajó en Navarra entre 2014 y 2019 y está investigado por el Tribunal Supremo, afirmó que no ha tenido «ningún problema con ningún actor de Servinabar». Además, aseguró no conocer que el exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, pudiera poseer el 45% de esta empresa, según un escrito hallado por la UCO de la Guardia Civil. «¿Cómo lo voy a conocer? Todo el mundo lo ha conocido en el mismo momento», añadió Merino. Explicó que mantuvo una reunión con Cerdán y posteriormente tomó «algún café en Navidad y un pincho en San Fermín, esa es mi relación».
El exdirectivo también subrayó que no ha visto cobro de comisiones ni movimientos irregulares en las obras en las que ha participado, afirmando: «Es imposible».
Refiriéndose a adjudicaciones concretas en las que intervinieron empresas de Antxon Alonso, dueño de Servinabar, explicó que estas aportaban aproximadamente el 50% del personal del ‘staff’, como fue el caso del colegio público de Arbizu o el Navarra Arena.
Merino mencionó que conoció a Antxon Alonso a través del proyecto de Mina Muga, una iniciativa empresarial impulsada por Geoalcali para la construcción de una mina en la zona de Sangüesa. En torno a este proyecto se firmó un primer acuerdo de UTE entre Acciona y Servinabar en noviembre de 2016, para la implantación de servicios vinculados a la mina. «Durante la fase del proyecto nos dimos cuenta de que la implantación de 400 personas, 200 camiones entrando y saliendo, exigía unos servicios que en ese momento en la zona de Sangüesa no estaban disponibles y era bueno estudiarlos y tenerlos en cuenta», explicó.
Así, se asignó a Servinabar el estudio de servicios como el control de acceso inteligente a la mina, el servicio de catering necesario para los trabajadores, o la disponibilidad de alojamientos en la zona.
Merino relató que esa UTE fue firmada por su superior en la zona norte, Tomás Olarte, quien también está investigado por el Tribunal Supremo.
Además, a través del proyecto de Mina Muga, conoció al exasesor ministerial Koldo García. «Él ya estaba trabajando allí cuando llegué a ese proyecto a colaborar con Geoalcali», recordó Merino. Añadió que en la oficina de Geoalcali había más de 30 personas trabajando, y que la colaboración de Acciona consistía en aportar más técnicos.
Cuando se le preguntó sobre la función de Koldo García en el proyecto, Merino se abstuvo de responder «por terceros», indicando que esa información debería proporcionarla García o Geoalcali. Sin embargo, destacó que García fue la persona que lo acompañó el primer día que fue a Mina Muga, desempeñando la función de chófer en sus visitas iniciales.
Merino también aclaró que tiene una relación de amistad con Koldo García, surgida del trabajo conjunto en el proyecto, pero negó mantener conversaciones sobre adjudicaciones públicas con él. «Mi única relación es a través del proyecto Mina Muga», afirmó.
Reconoció haber comido en ocasiones con el exasesor ministerial en el bar Franky de Pamplona, un lugar que según la investigación de la UCO de la Guardia Civil, podría haber ejercido un papel de intermediación en el pago de ‘mordidas’ mediante facturas falsas. A esto, Merino contestó que «cualquier factura es por comida o eventos realmente realizados en el bar Franky», sosteniendo que «no hay ninguna factura que no corresponda a la realidad».
Fernando Merino también mencionó que solicitó conocer a Santos Cerdán, al igual que a otros empresarios del entorno de la construcción navarra: «Era mi obligación, una vez que llegas a una zona nueva, intentar introducirte y conocer gente, sin más». Refirió su relación con varios políticos del entorno navarro, incluido el actual portavoz de UPN en el Parlamento de Navarra, Javier Esparza.
Durante su comparecencia, Merino contestó a las preguntas de los parlamentarios, aunque al inicio de su intervención se reservó el derecho a no responder a ciertas preguntas debido a su situación judicial. Mencionó que su cargo como responsable del Departamento de Construcción de Acciona en Navarra se extendió desde junio de 2014 hasta enero de 2019, afirmando que fuera de ese ámbito no podría contestar a ninguna de las cuestiones planteadas.
Finalmente, remarcó que su misión en el departamento fue puramente técnica, indicando que sus responsabilidades comenzaban una vez que las obras estaban adjudicadas, supervisando los jefes de obra y reportando a sus superiores en aspectos técnicos y económicos.
