Los problemas relacionados con el control de los supermercados 24 horas en Barcelona han cobrado relevancia tras las declaraciones de Daniel Sirera, presidente del PP en el Ayuntamiento de la ciudad. Este martes, Sirera instó al gobierno municipal liderado por Jaume Collboni a endurecer las inspecciones y a imponer sanciones «ejemplares» a aquellos establecimientos que incumplan las normas de funcionamiento.
La defensa de la legalidad comercial
Sirera subrayó que la libertad de horarios comerciales no es el núcleo del problema, pero enfatizó que «no puede permitirse que algunos negocios operen al margen de la ley con total impunidad». En su comunicado, argumentó que es necesaria una mayor regulación e inspección sobre estos establecimientos.
Datos alarmantes sobre cumplimiento
En el análisis presentado, se reveló que en diciembre pasado se identificaron 24 supermercados que habían defraudado electricidad por un total de 2,85 millones de kWh. Además, el consistorio documentó aproximadamente 2.000 infracciones en 112 locales. «Los datos son muy preocupantes y evidencian un grave déficit de inspección», indicó el líder del PP.
Incumplimientos relacionados con la salud y la seguridad
Sirera también expresó su inquietud ante las irregularidades detectadas en algunos de estos comercios, donde se han encontrado productos caducados, suministro de alcohol a menores, y violaciones a la normativa laboral. En casos más extremos, se han reportado situaciones en las que trabajadores permanecen a dormir en los propios locales, lo que él considera «inadmisible».
Exigencia de acción por parte del gobierno municipal
El líder popular concluyó afirmando que estas situaciones no solo atentan contra la legalidad vigente, sino que también propician una competencia desleal y afectan la convivencia en varios barrios de Barcelona. Por lo tanto, ha demandado al gobierno municipal que «actúe con contundencia» para abordar estos problemas de manera efectiva.
