
MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) – La capital de Pakistán, Islamabad, se ha convertido este domingo en el escenario de una masiva operación policial de seguridad ante la posibilidad de que Estados Unidos e Irán protagonicen una nueva negociación de paz en los próximos días.
El comisionado jefe de la capital, Irfan Nawaz Memon, ha anunciado en redes sociales que «el transporte pesado y el transporte público en la ciudad están suspendidos hasta nuevo aviso». Su homólogo en la vecina Rawalpindi, Hasan Waqar Cheema, también ha confirmado la suspensión del transporte público y de mercancías desde este mediodía «hasta nuevo aviso».
Rawalpindi lleva en estado de alerta desde el sábado e Islamabad se pondrá a la altura en las próximas horas. En la primera ciudad han sido desplegados ya más de 10.000 agentes y personal policial, y se han establecido 600 puestos de control especiales con una estricta vigilancia de todos los puntos de entrada y salida.
A pesar de las medidas de seguridad, las conversaciones se encuentran en el terreno de la especulación. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó ayer la posibilidad de enviar una delegación preparatoria este domingo con vistas a un encuentro mañana lunes. Sin embargo, la decisión de Irán de restablecer el bloqueo en el estrecho de Ormuz, en respuesta al ordenado por Trump sobre el perímetro de la zona, ha complicado enormemente la situación.
Hasta el momento, fuentes bajo el anonimato de la mediación paquistaní han indicado a la cadena GEO TV que no tienen conocimiento de una posible fecha de conversaciones ni de la llegada de una delegación previa de Estados Unidos.
