El líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, ha declarado que el «miedo a la ultraderecha», utilizado como herramienta electoral por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desde las elecciones de 2023, ya no tiene efecto. Feijóo se prepara para lo que considera la «batalla definitiva» de cara a las elecciones generales de 2027, un evento que su equipo encara como una «revancha» tras no haber conseguido el poder en La Moncloa hace tres años, según han señalado fuentes del PP.
En el cuartel general del partido, conocido como ‘Génova’, han observado que Sánchez intenta resucitar el eslogan «la amenaza ultra», siguiendo el enfoque que utilizó en las pasadas elecciones y que ha repetido en sus debates parlamentarios, acentuando que la derecha se ha mezclado con la ultraderecha. Sin embargo, los ‘populares’ consideran que esta estrategia «ya no cuela» y que no funcionará en los próximos comicios.
En un inicio de curso marcado por el ambiente electoral —en 2027 se celebrarán elecciones generales, municipales y autonómicas en 12 comunidades—, el presidente del Ejecutivo insinuó el pasado lunes en una reunión del Grupo Socialista cuál será su hoja de ruta para los próximos meses. Este encuentro coincidió con la victoria del partido Alternativa para Alemania (AfD) en el estado sajón de Sajonia-Anhalt.
Los resultados de estos comicios en Alemania han servido a Sánchez para consolidarse como la «punta de lanza de las políticas progresistas» en su discurso contra la «amenaza ultra», que «está ganando terreno» en Europa y el mundo, principalmente debido a la derecha tradicional. Esta semana, enfatizó la necesidad de un «gobierno de coalición progresista como el de España» diciendo que «el mundo nos mira».
Desde ‘Génova’ argumentan que estos planteamientos forman parte de una estrategia de «polarización» que Sánchez mantiene en cada intervención, como sucedió este miércoles en el Congreso al acusar al PP y a Vox de intentar «robar» el derecho al voto a los exiliados españoles, tras la decisión del Tribunal Supremo de paralizar cautelarmente el ceso de la denominada ‘ley de nietos’.
El PP se siente que el intento de Sánchez de usar el «miedo a la ultraderecha» como arma de campaña no cosechará los frutos esperados. Como ejemplo, citan los resultados obtenidos en las cuatro elecciones autonómicas celebradas en el último año, donde los ‘populares’ fueron la fuerza ganadora.
Feijóo tuvo más votos que Merz, que sí logró gobernar
El equipo de Feijóo recalca que los ciudadanos claman por un «cambio en España» para que el Gobierno atienda sus problemas reales, como la vivienda. «Lo que da miedo es Sánchez», aseguran fuentes cercanas al líder del PP, advirtiendo que su «inacción» y «mentiras» en el asalto de Ceuta y su política migratoria tendrán un coste electoral para el PSOE.
Asimismo, el PP argumenta que no se puede comparar la situación del partido en España con la de la CDU del canciller alemán Friedrich Merz, dado que en España no existe el riesgo de un ‘sorpasso’ por parte de Vox, como ocurrió recientemente en Sajonia. «El Gobierno de España pasa por el Partido Popular», afirman fuentes del partido, sugiriendo que el auge de la formación de Santiago Abascal no es a costa del PP.
A pesar del ascenso que muestran las encuestas, en ‘Génova’ creen que el PP «mantiene a raya» a Vox. «La ultraderecha en Europa puede estar restando puntos a los partidos convencionales, pero aquí el PP se mantiene firme. Somos el Partido Popular más potente de Europa», concluyen. Recordando que Merz, quien obtuvo el 28,5 % de los votos en febrero de 2025, se convirtió en canciller tras formar un gobierno de coalición con los socialdemócratas, a pesar de que Feijóo, con más del 33 % de los sufragios, no logró acceder a Moncloa.
El PP vaticina que «todo va a ir a peor» para Sánchez
En la dirección del PP, se sostiene que «todo va a ir a peor» para el Gobierno, ya que a los casos de corrupción que afectan al PSOE y al entorno del presidente se suma ahora la «negligente» gestión en Ceuta, tras ignorar los avisos sobre la avalancha de migrantes irregulares. Esperan «más revelaciones y datos» en las próximas semanas. «Pagarán ante la Justicia y en las urnas», advirtió Feijóo a Sánchez en el Pleno del Congreso la semana pasada.
Sin embargo, en el equipo de Feijóo reconocen que, en este contexto de «decadencia» y «guerra» interna dentro del Gobierno, no pueden permitirse errores ni improvisaciones. Por ello, el líder del PP envió el jueves un ‘WhatsApp’ a barones y cargos del partido, haciéndose nombrar ‘mando único comunicativo’, pidiéndoles «prudencia» y «coordinación» y exigiéndoles que se ajusten a la línea discursiva de ‘Génova’.
A pesar de que la crisis de Ceuta está afectando al Gobierno, el PP descarta por el momento la posibilidad de presentar una moción de censura. Consideran que eso desviaría el foco cuando deben dejar que el Ejecutivo «se cueza». Un vicesecretario del PP confesó en privado que «la putrefacción cada día es mayor», añadiendo que «el cadáver está encima de la mesa» con una legislatura «agotada» y un Gobierno «muerto».
Feijóo irá a Cataluña el próximo fin de semana
A menos de 300 días para las elecciones generales, los ‘populares’ aseguran que llegan a esta recta final de legislatura listos para dar la «revancha» a Sánchez cuando este anuncie la fecha de las elecciones, viéndolo como «un ajuste de cuentas». «Los cuadros del PP han regresado de vacaciones con muchas ganas de medirse con la izquierda en las urnas», afirman fuentes cercanas al equipo de Feijóo.
Esta tensión electoral palpable en las filas del PP se irá intensificando en los próximos meses, ya que Feijóo ha activado su comité de dirección para recorrer todas las provincias. El líder del PP va a llevar a cabo una intensa agenda que lo llevará a todas las comunidades autónomas, consciente de que tiene «una responsabilidad histórica», según palabras de su entorno.
El próximo fin de semana, Feijóo regresará a Cataluña para participar en un acto con afiliados del PPC, con la conciencia de que esa comunidad es clave para alcanzar La Moncloa debido al número elevado de escaños que reparte. Actualmente, los ‘populares’ solo cuentan con seis diputados (cinco en Barcelona y uno en Tarragona), pero aspiran a mejorar su resultado en la Ciudad Condal y conseguir representación en Lleida y Girona, de acuerdo con fuentes del partido.
