El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha mantenido este lunes nuevos contactos diplomáticos con sus homólogos de Pakistán, Muhamad Ishaq Dar, y de Rusia, Sergei Lavrov, en un contexto de tensión regional. Durante las llamadas telefónicas, se discutieron los acontecimientos recientes y la situación del alto el fuego en la región.
Araqchi informó en redes sociales que tuvo una conversación con Dar en la que se trataron consultas sobre la actualidad regional y cuestiones relacionadas con la consolidación del alto el fuego. Además, intercambió puntos de vista con Lavrov en torno a los últimos desarrollos tanto regionales como internacionales.
El Gobierno ruso ha aportado detalles adicionales de estas conversaciones, destacando que Araqchi hizo mención de las «violaciones del alto el fuego» por parte de Estados Unidos, que incluyen el bloqueo naval ilegal del estrecho de Ormuz y la captura de un buque de contenedores iraní. Lavrov, por su parte, subrayó la importancia de mantener el alto el fuego «dentro de los parámetros pactados inicialmente», haciendo un llamado a impulsar la diplomacia para prevenir una escalada de la situación.
En medio de estos diálogos, el presidente del Parlamento iraní y miembro de la delegación negociadora de Irán en Pakistán, Mohamad Baqer Qalibaf, expresó que Trump «quiere convertir la mesa de negociación en una mesa de rendición». Qalibaf enfatizó que no aceptan negociaciones bajo la amenaza, señalando que en las últimas dos semanas se han preparado con nuevas estrategias para el campo de batalla.
Estos contactos diplomáticos están vinculados a la iniciativa estadounidense para llevar a cabo nuevas negociaciones directas el martes en Islamabad, capital de Pakistán. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, se trasladará a Pakistán en un intento de reanudar las conversaciones iniciadas hace diez días, las cuales duraron más de 21 horas.
Cabe mencionar que estos contactos directos son sin precedentes desde la Revolución Islámica, aunque hasta el momento no han logrado cerrar la brecha entre los dos grandes antagonistas internacionales, que mantienen más de 40 años de rivalidad. Además, Irán aún no ha confirmado su intención de participar en esta segunda ronda de negociaciones.
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