ZARAGOZA, 22 Abr. (EUROPA PRESS) – La secretaria general del PSOE Aragón, Pilar Alegría, ha señalado en la tarde de este miércoles, tras el anuncio del pacto de gobierno entre el Partido Popular y Vox, que «lo que hemos visto hoy no es un acuerdo de gobierno, es un ejercicio de supervivencia política, o les diré más, es un reajuste de intereses políticos».
Alegía, quien realizó estas declaraciones después de la Ejecutiva del PSOE Aragón, ha expuesto que «Aragón ha estado cuatro meses paralizado para esto, lo que hemos conocido no es un proyecto real para Aragón ni para responder a los problemas de los aragoneses y aragonesas, lo que hemos conocido es un reparto de sillones».
Sobre la situación de la salud, ha manifestado: «Aragón lleva cuatro meses paralizado, nada he escuchado de qué se va a hacer para mejorar las listas de espera, porque hoy los aragoneses que piden una cita con su médico de atención primaria tienen que esperar al menos 15 días. Tampoco he escuchado nada de cómo solucionar ese problema que afecta a todos los aragoneses para acceder a la vivienda, o qué pasa con las plazas de las residencias públicas».
La portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes de Aragón ha añadido que «el señor Azcón convocó estas elecciones anticipadas para ganar autonomía y estabilidad, y ha perdido las dos cosas». Según sus palabras, «la autonomía, ya la perdió desde el momento que convocó estas elecciones a petición de Feijóo». También ha indicado que este acuerdo se ha cerrado desde la sede de Génova, con el señor Tellado, «por cierto, vía online, vía streaming».
Alegía ha considerado que Azcón «ha perdido claramente la autonomía porque desde hoy va a tener que pedir permiso para cualquier cosa, ya que está atado de pies y de manos a Vox». A su juicio, «un gobierno, como seguramente cualquier proyecto común en la vida, para que eche a andar, en buen término, se tiene que basar en la autonomía, en el respeto y en la confianza».
En este sentido, ha enfatizado que «lo que todos los aragoneses sabemos, porque ya lo hemos vivido durante once meses, es que el Partido Popular y Vox se miran con absoluto recelo y lo único que hay entre uno y otro es una profunda y absoluta desconfianza. Esa desconfianza, desgraciadamente, en lo que se va a traducir es en incertidumbre e inestabilidad para Aragón, y esa inestabilidad y esa incertidumbre, quien la va a pagar, van a ser los aragoneses».
Pilar Alegría ha dicho que «lo que hemos visto hoy no es un acuerdo de gobierno, es un ejercicio de supervivencia política, o les diré más, es un reajuste de intereses políticos. Esto es lo que hay, y esto es lo que hemos visto en otros territorios cuando el Partido Popular y Vox se han unido para gobernar, desgraciadamente esas conformaciones y esos gobiernos han generado desmantelamiento y recortes».
Asimismo, ha advertido que «frente al desmantelamiento de los servicios públicos que el Partido Popular, que el señor Azcón, quiera llevar a cabo en Aragón, siempre va a tener al Partido Socialista enfrente. El Partido Socialista es el partido y somos la alternativa clara en esta comunidad autónoma, y vamos a trabajar para preocuparnos de los verdaderos problemas de los aragoneses y aragonesas».
En este sentido, ha subrayado que «PP y Vox no nos han trasladado un proyecto real para Aragón, ha sido un anuncio de cómo se repartían los sillones después de más de cuatro meses de parálisis».
Según Pilar Alegría, «la fecha de caducidad de este ejercicio de supervivencia política y de reajuste de intereses va a ser más corta que la de los yogures. Antes de echar a andar, ya está amortizado».
Prioridad Nacional
Pilar Alegría ha indicado que «el Partido Popular asume este término de prioridad nacional no por un ejercicio de pragmatismo político, lo acepta porque moralmente lo comparte. Aunque esto suponga claramente una patada a la Constitución y a la igualdad entre todos los ciudadanos».
Además, ha trasladado al PP y a Vox que «aquí hay una Constitución que se cumple y que determina la igualdad de todos los ciudadanos, porque lo que ellos se están planteando y proponiendo es una criminalización, en este caso de los migrantes, de personas que han venido a nuestro país para encontrar un puesto de trabajo, para tener un proyecto de vida, como por cierto hicimos los españoles durante muchos años, buscando un futuro mucho mejor para nuestras familias».
Finalmente, ha comentado sobre el proceso de regularización que «viene de la mano de más de 700.000 firmas, con 310 votos positivos en el Congreso de los Diputados, incluido el del Partido Popular. No solamente eso, es que la propia CEOE, la patronal, los agentes sociales, es decir, los sindicatos y la propia Iglesia Católica y la Conferencia Episcopal, también la están solicitando».
