El presidente del PP de Catalunya, Alejandro Fernández, ha criticado la política de vivienda de la izquierda, afirmando que «fomenta la ocupación ilegal» y «condena» a las personas que viven en barrios obreros a condiciones degradantes que afectan a su dignidad y al respeto a la propiedad privada.
Cornellà de Llobregat (Barcelona), 16 (EUROPA PRESS)
Fernández se pronunció en la presentación de la Junta Local del PP en Cornellà de Llobregat, donde también participaron Manuel Casado, presidente de la formación en el municipio, y Josep Tutusaus, secretario general del PP de Barcelona y alcalde de Pontons. Durante su intervención, Fernández aseguró que aquellos que ocupan viviendas ilegalmente lo hacen en «pisos de barrios obreros», donde causan problemas de convivencia, en lugar de hacerlo en «mansiones de la Costa Dorada».
El líder del PP catalán también se refirió a la regularización de migrantes impulsada por el Gobierno, considerando que «fomenta la llegada de lo peor de cada casa», y resaltó que esto genera «inseguridad y problemas de convivencia» en ciudades como Cornellà. Sin embargo, matizó que su partido defiende los derechos de los inmigrantes, siempre que respeten el ordenamiento jurídico.
Situación Municipal
Respecto al Ayuntamiento de Cornellà, lamentó que haya sido gobernado durante 47 años consecutivos por formaciones de izquierdas, afirmando que esta situación se repite en muchos municipios del área metropolitana de Barcelona, debido a que estas fuerzas son capaces de «comprar voluntades».
Fernández criticó que el objetivo de la izquierda es «crear una red clientelar perfectamente subvencionada». Afirmó que la ciudad se va «destruyendo poco a poco» y que quienes tocan el silbato terminan convirtiéndose en «agentes electorales del socialismo». Además, resaltó que ciudades como Cornellà fueron construidas por gente que llegó de otros lugares de España, y advirtió que este proyecto de vida está «en tela de juicio» por culpa de la izquierda, defendiendo que el PP es la alternativa, tal y como ha demostrado en municipios como Badalona.
Manuel Casado
Por su parte, Manuel Casado destacó que la prosperidad de una ciudad «solo se consigue con seguridad», una situación que describió como precaria en Cornellà y en toda Catalunya. En cuanto a la inmigración, reafirmó que «no es un problema», pero debe ser regulada, y criticó que algunas fuerzas políticas favorezcan la entrada de migrantes sin posibilidades de regularización.
