
MADRID, 21 de febrero (EUROPA PRESS) –
La floración de las cupresáceas, que incluye especies como el arizónicas, cipreses, tuyas o enebros, ha elevado notablemente los niveles de polen en la Comunidad de Madrid durante febrero, alcanzando niveles medios y altos prácticamente a diario. Este tipo de polen es el más predominante en invierno y el único alérgico con una alta incidencia atmosférica en esta época del año.
Los días de máxima concentración, conocidos como ‘días pico’, ocurren casi siempre en febrero, aunque también pueden registrarse en enero. Esta fluctuación depende en gran medida de las condiciones meteorológicas.
Según datos de la Red Palinológiaca autonómica (Palinocam), coordinada por la Dirección General de Salud Pública, desde el 5 de febrero se han reportado niveles de polen medios y altos en diferentes puntos de la región, especialmente en la última semana.
ALCALÁ DE HENARES, A LA CABEZA
Una de las localidades más afectadas ha sido Alcalá de Henares, donde se han registrado varios días con niveles altos. El lunes pasado, se alcanzó una concentración máxima de 2.659 granos de polen por metro cúbico. Otras estaciones, como la de Arganzuela en la capital, también detectaron altas concentraciones, con 1.704 granos por metro cúbico el 17 de febrero, y en Ciudad Universitaria, 1.439 granos por metro cúbico.
En los últimos días, se han observado niveles notables de polen de cupresáceas en localidades como Alcobendas, Las Rozas y Getafe, así como en menor medida en Aranjuez y Collado Villalba.
Se estima que las principales fuentes emisoras en la Comunidad de Madrid son el Cupressus arizonica y el Cupressus sempervirens (ciprés), debido a su abundancia y al hecho de que su época de floración coincide con el periodo de mayor incidencia.
Las concentraciones de polen en el aire son más elevadas durante las primeras horas de la mañana y al final de la tarde, sobre todo en días de vientos fuertes y tormentas primaverales con alto contenido eléctrico.
La Red Palinológica autonómica se actualiza de lunes a viernes, proporcionando información actualizada sobre los niveles esperados de polen más alérgennicos para las siguientes 48 horas y distribuidos por áreas geográficas.
La Comunidad de Madrid ha activado un servicio público de información diaria sobre el polen invernal, vigente desde el 15 de enero hasta el 30 de junio, mediante el que se envían boletines con los volúmenes de polen registrados en las estaciones de control.
MÁS DE 4 MILLONES DE NOTIFICACIONES
Durante la campaña de 2025, que se extendió hasta el 4 de julio a causa de los reportes de niveles medios de polen primaveral, se contabilizaron 4.036.250 notificaciones. En total, se necesitaron 70 días para difundir avisos sobre niveles altos o medios, en comparación con los 91 días reportados en 2024.
La monitorización de polen y esporas se efectúa durante todo el año a través de un muestreo continuo del aire. Los dispositivos, conocidos como captadores volumétricos, están ubicados en azoteas de edificios de varios municipios, incluyendo Alcobendas, Aranjuez y Collado Villalba.
Los granos de polen se depositan en superficies adhesivas que son recolectadas manualmente y analizadas en laboratorio utilizando microscopios ópticos.
La Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad supervisa este sistema de vigilancia, asistida en su dirección científico-técnica por la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense, dentro del contexto del Comité de Expertos de la Red Palinológica de la Comunidad de Madrid.
CONSEJOS PARA ALÉRGICOS
Ante esta situación, se recomienda a las personas alérgicas que tomen las medidas preventivas necesarias. Desde el Gobierno regional se enfatiza la importancia de que las personas alérgicas identifiquen el tipo de polen que les causa reacciones, los periodos de polinización de las plantas, la concentración en el aire y la predicción de niveles.
Es crucial seguir las pautas de medicación de su médico y evitar el contacto de estas partículas vegetales con las membranas mucosas. Esto puede incluir el uso de gafas de sol y mascarillas, así como lavados frecuentes con agua fresca o suero fisiológico.
La Comunidad afirma que los medicamentos antihistamínicos pueden causar somnolencia y afectar la concentración, lo que debe tenerse en cuenta al conducir o realizar actividades que requieran atención. Se recomienda también viajar en coche con las ventanillas cerradas, evitando desplazamientos en moto o bicicleta si es posible.
Además, en los hogares se aconseja el uso de aspiradores y bayetas húmedas para la limpieza del polvo y para prevenir la proliferación de ácaros, así como instalar filtros de polen en los sistemas de aire acondicionado de viviendas y vehículos.
