
Octavio López considera que la aprobación del PIGA «demuestra que la apuesta por las grandes inversiones rueda en la buena dirección». ZARAGOZA, 25 Ago. (EUROPA PRESS) – El proyecto expansión de la Región Amazon Web Services (AWS) en Aragón, que para la próxima década anuncia una inversión de 15.700 millones de euros y la creación de un millar de empleos directos, tiene el horizonte despejado tras la aprobación definitiva y de forma parcial del Plan de Interés General (PIGA) que este lunes publica el BOA, lo que supone que puede iniciar los trabajos de movimientos de tierras en el Parque Tecnológico Walqa, en Huesca; El Burgo de Ebro y Villanueva de Gállego, ambos en la provincia de Zaragoza.
Este paso, según ha explicado el consejero de Fomento del Gobierno de Aragón, Octavio López, «supone que la multinacional abre la senda de las grandes inversiones —más de 50.000 millones de euros— y demuestra que la apuesta del Gobierno de Aragón empieza a rodar en la buena dirección». Además, existen otros 34 PIGAS pendientes de tramitación con más grandes inversiones cuya cifra global podría crecer significativamente en las próximas semanas, según ha avanzado el mismo López.
Por otra parte, el BOA también publica la aprobación inicial del proyecto Rodes de Blackstone en Calatorao (Zaragoza), que requerirá cerca de 4.000 millones de euros de inversión. «Los ciudadanos pueden estar tranquilos porque todos esos expedientes van a llevar una velocidad y un impulso como no se ha conocido nunca en nuestra Comunidad autónoma», afirmó Octavio López.
LOS CENTROS
Con esto, Amazon ya puede iniciar los trabajos de movimientos de tierras para acometer las ampliaciones proyectadas en los centros de datos ubicados en el Parque Tecnológico Walqa, en Huesca; El Burgo de Ebro y Villanueva de Gállego, en Zaragoza.
En cuanto al centro de datos del barrio rural de La Cartuja (Zaragoza), su futuro depende del plan de reparcelación, cuya presentación corresponde a la empresa. El Ejecutivo autonómico se ocupa de la tramitación, respetando el planeamiento previamente aprobado por el Ayuntamiento de Zaragoza.
Octavio López ha comentado que «vamos a estar muy encima de que sea en el menor plazo de tiempo posible, para poder integrar también ese centro de datos al conjunto de la operación de Amazon, que son cinco centros en cuatro ubicaciones distintas». Ha explicado que podría haberse esperado todo el proyecto al expediente de La Cartuja, pero la empresa entendió que era mucho más razonable salir adelante con cuatro de cinco ubicaciones.
El PIGA, que se ha tramitado en 15 meses desde la declaración de interés y gestionado en ocho meses, ha cumplido con las autorizaciones administrativas pertinentes, respondiendo a casi 30 alegaciones en un proceso en el que han intervenido varios organismos como el INAGA y la dirección general de Carreteras. Según ha indicado, este procedimiento ha conllevado únicamente «algunos ajustes» que no han implicado una «modificación sustancial» de la aprobación inicial.
Además, se prevé que la compañía aporte a los municipios y al Gobierno de Aragón el 10 por ciento de la cesión del aprovechamiento medio, lo que se quantifica en algo más de 5 millones de euros, tal como ha recordado Octavio López.
En cuanto a la conexión a la red eléctrica, el consejero ha señalado que depende del Departamento de Energía y del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, aunque ha asegurado que «para las primeras fases, antes del escalamiento que deben hacer cada uno de los proyectos, disponen de energía suficiente para poder poner en marcha la actividad».
López también ha destacado la rapidez con la que el proyecto Rodes de Blackstone ha superado la aprobación inicial: «Tiene mucho que ver con la energía, porque la tienen garantizada para el primer y el segundo escalamiento, por lo que es evidente que las empresas ajustarán sus desarrollos empresariales en función de la asignación energética».
Si bien el consejero minimizó la importancia del ritmo del proyecto de Microsoft, que se encuentra en proceso de redacción, destacó que también avanza en una buena dirección.
En relación a las preocupaciones de diversos grupos ecologistas y vecinos sobre la necesidad de agua de estos centros de datos, López consideró que las empresas no van a actuar en contra de criterios de sostenibilidad medioambiental. «No van a ir en contra de una utilización desmesurada y masiva del agua. Creo que va a haber un uso muy racional y que las empresas están haciendo hincapié en tratar de la mejor manera posible ese asunto», concluyó.
