MURCIA, 1 Abr. (EUROPA PRESS) – El portavoz del Gobierno regional, Marcos Ortuño, ha señalado que el Ejecutivo de Castilla-La Mancha «no sabe o no quiere saber que los pantanos de cabecera acumulan más de 1.500 hectómetros cúbicos», lo que considera que «aprobar hoy un recorte no tiene sentido». Esta afirmación surge en respuesta a las declaraciones del presidente manchego, Emiliano García-Page, quien anunció que su gobierno ha autorizado el recurso contencioso-administrativo para reclamar al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico la aplicación de las nuevas reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura.
Demandas de rigidez y criterios técnicos
Ortuño ha pedido «rigor y criterios técnicos» y ha reiterado la necesidad de un plan nacional del agua que contemple las infraestructuras necesarias para garantizar un abastecimiento adecuado. Esta demanda se plantea en un contexto de creciente preocupación entre los regantes y agricultores de la región, quienes podrían verse afectados por las decisiones que se tomen en relación al trasvase.
Críticas al delegado del Gobierno
El portavoz también ha exigido al delegado del Gobierno, Francisco Lucas, que «deje de contar cuentos chinos y el postureo político para otra ocasión» y le ha instado a solicitar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que «deje de lado el aumento de los caudales ecológicos del trasvase, que supondrán un hachazo a nuestros agricultores y regantes». Estas declaraciones subrayan la tensión existente entre las administraciones regional y nacional sobre la gestión del agua.
El pasado de Francisco Lucas en el Congreso
Por último, Ortuño ha recriminado a Lucas que, cuando era diputado en el Congreso, votó «con su dedo» en contra de blindar el trasvase Tajo-Segura, recordando que decisiones anteriores podrían haber influido en la situación actual y sugiriendo que es fundamental aprender de la historia para evitar errores en el futuro.
