Zaragoza, 28 de noviembre (EUROPA PRESS) – Aragón participará en el programa nacional de conservación del lince ibérico, tras la decisión adoptada por el grupo de trabajo en una reunión celebrada este viernes en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. En esta reunión se aprobó la recepción de ocho ejemplares, cuatro machos y cuatro hembras, procedentes del programa de cría en cautividad de la especie, que se reintroducirán en la cuenca del río Huerva, en la provincia de Zaragoza.
Esta iniciativa marcará la primera reintroducción de linces ibéricos en el Valle del Ebro y en todo el nordeste de la península ibérica, según ha destacado el Gobierno autonómico. Un factor clave en esta decisión ha sido el «extraordinario» resultado del proceso participativo, en el que la reintroducción de la especie contó con el respaldo unánime de los 16 municipios de la cuenca del Huerva. Está prevista una sesión de retorno el próximo lunes en Jaulín.
Las primeras liberaciones de este felino se llevarán a cabo en el primer trimestre de 2026 desde la finca Acampo Armijo, dentro del término municipal de Zaragoza. El proyecto de reintroducción del lince ibérico en Aragón tiene como objetivo trabajar en los municipios de la cuenca del Huerva -Jaulín, Valmadrid, Mezalocha, Villanueva de Huerva, Tosos, Fuendetodos, María de Huerva, Muel, Longares, Paniza, La Puebla de Albortón, Botorrita, Mozota, Mediana, Aladren y Zaragoza- para que el lince sirva de depredador en la regulación de la población del conejo, que es su principal alimento.
Hábitats de la zona
La selección de la zona Huerva se realizó siguiendo los criterios del Protocolo de selección de áreas de reintroducción del lince ibérico, elaborado en el marco del proyecto LIFE Lynxconnect, teniendo en cuenta la disponibilidad de hábitat y la gran densidad de conejos. Este trabajo fue posible gracias a la intervención de los Agentes de Protección de la Naturaleza y a la financiación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la empresa pública Tragsa.
La zona de liberación abarca 27.500 hectáreas y ha recibido la aprobación del grupo de trabajo del lince por su gran valor ambiental, dado que el 70% de esta área forma parte de la Red Natura. Entre los hábitats que se incluyen en este espacio en la Comarca Central y del Campo de Belchite, se destacan importantes muestras de matorral asociado a yesos y pinares en laderas con barrancos acarcavados, que ofrecen grandes oportunidades de ocultamiento para la especie, especialmente en los alrededores de La Plana.
Asimismo, en el entorno del Campo de Cariñena, la zona seleccionada se adentra en el piedemonte del Sistema Ibérico, incluyendo algunas hoces fluviales del Huerva y barrancos adyacentes, con una mezcla de bosques de ribera y formaciones arboladas de encinar y pinares de repoblación, así como extensas áreas de matorral y hábitats vitales para la especie, como el cereal de secano, que se mezcla con viña, olivar y almendro.
Reintroducción del lince
Con la llegada de estos ocho ejemplares, Aragón iniciará efectivamente la creación de una nueva población de lince ibérico, cumpliendo así con la Estrategia para la Conservación del lince ibérico, que contempla la formación de nuevas poblaciones reproductoras en toda la península. La reintroducción en Aragón, donde el lince ibérico había estado extinto en la segunda mitad del siglo XX, podría generar un impulso económico y turístico, dado el interés que suscita, además de mejorar la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas en la región.
Gracias a este programa de reintroducción, la población de lince ibérico (Lynx pardinus) en España y Portugal alcanzó los 2.401 individuos censados en 2024. Este aumento convierte la reintroducción de esta especie en uno de los mejores ejemplos de éxito de programas de conservación de especies amenazadas. Desde el inicio de las liberaciones en 2011, se han reintroducido 403 ejemplares en varias áreas que ofrecen condiciones ecológicas y socioambientales favorables para el lince ibérico, incluyendo Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Portugal, Murcia y Castilla y León.
La experiencia acumulada en este importante proyecto de conservación ha demostrado que la reintroducción del lince no ha generado restricciones en los aprovechamientos agro-silvo-pastorales o cinegéticos existentes en el territorio.
Participación
Además, diversas entidades privadas han mostrado su disposición a colaborar en el proyecto mediante el financiamiento de actuaciones. Un claro ejemplo es la Fundación SAMCA, que ha firmado un convenio con el Gobierno de Aragón para aportar 200.000 euros durante cuatro años, con el objetivo de apoyar las tareas necesarias para la reintroducción del lince ibérico.
Por su parte, tanto el Gobierno autonómico como Sarga son socios en el proyecto LIFE presentado a la Comisión Europea, denominado ‘Resilince’, junto a más de veinte socios que incluyen comunidades autónomas, Ministerios, universidades y entidades sociales de España y Portugal, para lograr un estado de conservación favorable de la especie a través de la creación de poblaciones en la mitad norte de España.
También se han iniciado trabajos en convenios y acuerdos con propietarios y cotos de caza, para realizar mejoras de hábitats, tales como la creación y mantenimiento de puntos de agua, que benefician al lince y a otras especies de fauna, incluidas las cinegéticas. En este contexto, se enmarca el convenio firmado entre el Departamento de Medio Ambiente y Turismo y la sociedad Acampo Armijo, que establece un marco de colaboración para desarrollar el proyecto de reintroducción, incluyendo la construcción y mantenimiento de cercados de liberación, el monitoreo poblacional mediante fototrampeo, así como trabajos de mejora del hábitat y el cuidado de los ejemplares durante su aclimatación en cercado, además de la disponibilidad de terrenos para todas las actuaciones previstas.
Este documento también contempla la creación de una comisión mixta de seguimiento, formada por representantes de ambas partes, que será responsable de aprobar la memoria anual de actuaciones y evaluar el avance del proyecto.
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